Martes, 23 de Octubre de 2018

Hace 10 años venció a Argaña–Duarte F.

Mañana, 7 de setiembre, se cumplen 10 años de la victoria de la dupla Lino Oviedo-Raúl Cubas sobre Luis María Argaña-Nicanor Duarte Frutos. 

En coincidencia con los rumores propalados desde el Gobierno que reportan la inminencia de la liberación de Lino Oviedo de la cárcel militar de Viñas Cue, se recuerda el aniversario de su sorpresivo triunfo en las primarias presidenciales coloradas de 1997, el origen de todas sus tribulaciones.

Contra todos los pronósticos, estando en la llanura, Oviedo derrotó a Carlos Facetti, ahijado político del presidente Juan Carlos Wasmosy, y a Luis María Argaña, en ese entonces presidente del partido.

La lista 10, Lino Oviedo-Raúl Cubas, venció por 231.737 votos (36,7 %).

La lista 2, Luis María Argaña-Nicanor Duarte Frutos, obtuvo 220.525 votos (34,9%). 

La diferencia fue de 11.212 votos.

La lista 4, Carlos Facetti-Juan Bautista Ibáñez, la oficial, apenas consiguió 141.692 votos (22,4 %).

La lista 3 Seifart-Alvarez, llegó a 7.088 votos (1,1 %). 

Los votos nulos y blancos llegaron a 29.522 (4,6%), porcentaje atribuido a la enorme cantidad de votos inutilizados que pudieron haber aumentado la diferencia a favor del ganador.

El tribunal electoral partidario presidido por Pedro Hugo Peña recién dio a conocer el resultado 16 días después de finalizadas las elecciones, luego de considerar decenas de pedidos de impugnaciones.

Los argañistas intentaron a toda costa suspender la proclamación de la dupla ganadora tras denunciar supuestas irregularidades y “para evitar enfrentamientos”; sin embargo, la ceremonia se realizó sin incidentes. 

UNA VICTORIA FATAL

Decidido a no aceptar el resultado, Wasmosy aprovechó un viaje de Oviedo por los países del Mercosur, donde la prensa publicó con gran destaque sus críticas contra el gobernante, para decretar arbitrariamente su prisión en la Primera División de Infantería “por agravios” contra el jefe de Estado.

El candidato no se presentó a cumplir la pena y el 30 de octubre de 1997, Wasmosy ordenó atropellar a tiros su residencia de Villa Morra, por un pelotón de militares camuflados, vestidos con pasamontañas, al mando del ex coronel Kanazawa, premiado con el tiempo con el ascenso a general y más tarde a comandante de las Fuerzas Militares, hoy retirado, titular de la Secretaría de Emergencia Nacional.

Oviedo burló el sorpresivo ataque, pero se presentó a la prisión militar el 11 de diciembre de aquel año.

A partir de ahí, Wasmosy ya no permitió que saliera en libertad.

Lo hizo condenar por una corte marcial a 10 años en marzo de 1998 para evitar que fuera presidente. La Corte Suprema de Justicia integrada por una mayoría wasmosista, por un lado, y de liberales simpatizantes del candidato a presidente opositor, Domingo Laíno, por el otro, avalaron la sentencia. Se conformó entonces la forzada dupla Cubas-Argaña, que terminó en la tragedia de marzo del ’99 y el derrocamiento del gobierno constitucional.

Los perdedores del ’97 se montaron en el poder, donde dieron participación a algunos opositores para ofrecer una fachada democrática al gobierno de facto que condujo Luis González Macchi.

Oviedo se fugó al exilio, 5 años, al igual que Cubas.

Ambos volvieron cuando amainó la feroz represión que llevaron adelante los wasmoargañistas.

Cubas estuvo prisionero del régimen seis meses, pero Oviedo ya sobrepasó 3 años y 2 meses en el penal militar de Viñas Cue, totalizando 5 años y 10 meses entre cárcel y confinamientos, sumadas las restricciones a su libertad en Argentina y Brasil.