Miércoles, 21 de Noviembre de 2018

Baltasar Garzón, 42 años, es uno de los más famosos jueces conocidos como incorruptibles de los últimos tiempos, cuyo coraje trascendió las fronteras de su país (España), sobre todo después de encarcelar al ex militar Adolfo Scilingo semanas atrás.

 Baltasar Garzón, 42 años, es uno de los más famosos jueces conocidos como incorruptibles de los últimos tiempos, cuyo coraje trascendió las fronteras de su país (España), sobre todo después de encarcelar al ex militar Adolfo Scilingo semanas atrás, autor confeso de crímenes durante la “guerra sucia” en Argentina. El implacable magistrado, que ha llevado a proceso a 200 terroristas de la banda ETA, 96 narcos y 56 delincuentes económicos, entre ellos a un ex ministro del Interior de Felipe González, fue la figura estelar de un seminario sobre corrupción en Asunción, invitada por el titular de la Contraloría, Daniel Fretes Ventre. En esta entrevista, Garzón recuerda a su colega italiano Falcone, muerto por la mafia, y confiesa que investigar a los grandes criminales no está exento de riesgos, aunque dice creer que morir más bien de viejo que asesinado.­

- Usted aparenta muy joven...­
- Tengo recién cumplidos los 42.­
 
- ¿Cuánto tiempo tiene de juez?­
- Diecisiete.­
 
- ¿Tanto?­
- Comencé a los 24 como juez de primera instancia e instrucción.­
 
- Pero usted también hizo política...­
- En 1993 estuve durante 11 meses en el Parlamento.­
 
- Y ahí adquirió notoriedad cuando se divorció del Gobierno de Felipe González.­
- No. Lo que pasa es que los jueces de la audiencia nacional, de instrucción, por los asuntos que llevamos, de terrorismo, de narcotráfico o de criminalidad económica organizada, con todo lo que va asociado a ello, de la corrupción..., bueno, necesariamente son casos llamativos y es por donde se nos conoce.­
 
- ¿Es cierto que usted descubrió una especie de “guerra sucia” del Gobierno contra los del grupo terrorista ETA?­
- Esa fue una investigación que se llama de los Grupos Antiterroristas de Liberación, los GAL. Lo que ocurre es que ahí necesariamente no puedo ser muy explícito, porque aún se están investigando.­
 
- Entre los procesados hay un ex ministro del Interior, jefes policiales...­
- El procesamiento del ex ministro del Interior lo decretó la Sala Segunda del Tribunal Supremo.­
 
- Hay gente de mucha importancia política implicada.­
- Yo creo que nunca se dirige la causa contra nadie por su importancia política, sino por los hechos que se han cometido. Es lo mismo un periodista que juez, que político o empresario.­
 
- ¿Cómo se puede explicar que un gobierno democrático como el de España tenga en sus filas a gente importante comprometida con la delincuencia?­
- Siento de verdad no poder hablar de ese tema. Me lo prohíbe la ley española. Es un asunto que estoy investigando.
 
- ¿Y el caso (Adolfo) Scilingo? (el suboficial argentino confeso de haber cometido crímenes durante la dictadura de Videla) ­
- Mire. Le voy a tener que dar la misma respuesta, porque estoy investigando ese asunto en estos momentos.­
 
- ¿Son 200 españoles desaparecidos?­
- Las que en principio aparecen como víctimas son un poco más de 600 personas. Se está tramitando el procedimiento. Más no le puedo decir, sino repetir.­
 
- ¿Este Scilingo se presentó por propia voluntad?­
- Insisto en que no puedo hablar del tema... Pero como es público, le diré que la presentación del mismo fue voluntaria. Pero le ruego no hablemos más de este tema... porque no puedo hablar.­
 
- ¿Este señor fue liberado porque colaboró con la investigación?­
- No. Está en prisión.­
 
- Le salió el tiro por la culata...­
- Mire. No puedo hablar más del tema de los desaparecidos en la Argentina porque no puedo. Compréndame. Es que no puedo.­
 
- ¿Paraguay también está en la mira? por ese Operativo Cóndor de intercambio de prisioneros políticos con Argentina, Brasil, durante la dictadura...­
- Al respecto, lo que le puedo decir es que se cursó una petición de asistencia judicial internacional a Paraguay. Próximamente se le solicitarán datos ampliatorios relacionados con el Museo del Horror...­
 
- ¿Usted sospecha que hubo víctimas españolas a manos del aparato de represión de Stroessner?­
- No, no, no. No hay ninguna investigación en España que vaya hacia esa dirección.
 
- ¿Su visita al Archivo del Horror no tiene acaso relación con eso?­
- Esa visita entra en el orden de actos que la Contraloría de Paraguay ha establecido.­
 
- ¿Usted se fue también a Ciudad del Este? ¿Tenía algún interés en especial?­
- Me llamó la atención el flujo de personas que había a través del puente (de la Amistad), con productos de contrabando. Es un movimiento impresionante. Parece un pequeño Hong Kong.­
 
- ¿Qué es lo que más le llama la atención?­
- No he visto que exista ningún tipo de control. En la Unión Europea hay géneros estancados como el tabaco, que es una de las prioridades principales de control, por el índice de defraudación importantísimo que hay.­
 
- ¿Se puede traslucir que puede degenerar en tráfico de drogas, armas...?­
- Mire. Le voy a contestar con un ejemplo histórico español: Galicia es una región de España muy castigada por el contrabando y la actuación de organizaciones criminales. Se comprobó que las estructuras creadas para el contrabando de tabaco llegado un momento se reconvirtieron en tráfico de drogas. Los criminales llegaron a la conclusión de que era más fácil y rentable. Y hoy día, Galicia es un semillero de delitos futuros.­
 
- Es lo que podría estar suponiendo de Ciudad del Este...­
- Cualquier zona fronteriza o lugar de contrabando descontrolado puede convertirse en un momento determinado en un centro de operaciones de la delincuencia organizada o financiera internacional. Lo que ocurre en este tipo de ciudades como Ciudad del Este, Hong Kong, Andorra -Miami en su momento también- ... es que se convierten en un crisol de negocio fácil y a veces claramente ilícito. Si el control no es exhaustivo o si la legislación es deficiente, es evidente que todo ser más fácil para los delincuentes. Con eso no quiero decir que en Ciudad del Este no haya actividad lícita, sino que ese esquema de relajación lo favorece.­
 
- ¿Usted cree que una ciudad comercial así tenga entre sus extranjeros a terroristas, como sospechan los argentinos de los árabes?­
- No me gusta opinar sin datos.­

- No, como usted hablaba de cierta promiscuidad en el tráfico de personas y...­

- No, no. Yo lo digo como hipótesis de trabajo. No conozco el funcionamiento en si mismo de Ciudad del Este. Lo que digo es que en lugares así, donde existe una actividad incontrolada de contrabando o de transacciones comerciales fáciles que pueden rayar la ilegalidad, se puede convertir en semillero de bandas criminales. Pero es evidente...­

- Usted habló en su conferencia de los “paraísos fiscales”. ¿Ciudad del Este sería algo parecido?­
- Muy parecido.­
 
- En Europa hay varios.­
- Si. En España tenemos a Andorra, que hoy casi diríamos que ya no es tanto un paraíso. Está Gibraltar, Liechtenstein, Luxemburgo -un país de la propia Unión Europea- o Mónaco, con una ley que favorece a las fortunas personales.­
 
- Suiza...­
- Suiza tiene un sistema bancario muy cerrado, el más secreto del mundo.­
 
- Un secreto que alienta la impunidad...­
- Hay paraísos fiscales a la carta, que favorecen la posibilidad de transacciones comerciales y financieras del crimen organizado. Hay un dicho en el ámbito de ese tipo de investigaciones: que hoy día es más sencillo comprar un banco en un paraíso fiscal que robarlo.­
 
- Además de famoso, dicen que usted es muy polémico...­
- En cuanto a la polémica, supongo que la dan los asuntos que se tramitan. En cuanto a famoso, no creo yo que sea una fama buscada.­
 
- En España dicen que usted tiene muchos enemigos políticos.­
- Es algo que no tiene por qué ser así y, en todo caso, yo desarrollo mi trabajo como usted el suyo. Cualquier juez que decreta la detención de una persona no debe esperar que esa persona le dé las gracias, sino todo lo contrario, ¿no? Hay mafiosos que le dirán al juez: “Ya te vas a acordar...”
 
- Lo que pasó con Giovanni Falconi en Italia...­
- Con Falconi y con el juez Borsalino y con tantos otros que han muerto a manos de la mafia o de las organizaciones criminales.­
 
- Usted estuvo presente en el funeral de Falconi. Así comentó...­
- Sí, estuve. Al terminar el funeral en la Catedral de Palermo, me llamó la atención un hecho curioso. Resulta que la gente estaba muy dolida por la falta de respuesta de la clase política en la lucha contra la mafia. Entonces, cuando pasaron los féretros, hubo largos aplausos. El público amagó un poco de aplauso cuando pasaron los representantes militares y volvió la espalda, abucheó, al presidente (Andreotti) y a los políticos.­
 
- ¿Qué significaba eso?­
- Significaba el divorcio entre la clase política y la sociedad civil. El gran triunfo de la muerte de Giovanni Falcone sobre la Cosa Nostra fue concientizar a esa clase política de que tenía que deshacer ese divorcio. Y se pusieron manos a la obra y los éxitos se sucedieron. Ese crimen de Falcone fue el germen para que una clase política corrupta desapareciera, como se puso de manifiesto por las investigaciones de los fiscales de Milán, con don Antonio Di Pietro a la cabeza (actual senador en su país), en lo que se conoció como la Operación Manipulite (Manos Limpias).­
 
- ¿No se le pasó por la mente que también puede llegar a terminar como Falcone?­
- Espero que no. Una vieja amiga me dijo una vez que me moriré de viejo y cascarrabias (sonríe)...­
 
- Lo involucran ahora en un asunto de videos pornográficos. ¿Qué hay de eso?­
- Usted debe tener mala información; no es así.­
 
- Parece que involucraron a otros jueces también.­
- No es así.­
 
- ¿Usted no tiene información?­
- Ni idea. Lo que hay es una investigación por invasión a la intimidad de un director de un medio periodístico.­
 
- Del diario El Mundo (de España)...­
- Y entonces hay una investigación al margen sobre este tema y algunas declaraciones de testigos protegidos, que hablaba de montajes (de los videos).­
 
- De personalidades...­
- Claro. Montajes. Quiere decir que no son ciertos, que fueron fabricados para presionar y coaccionar.­
 
- Está supeditado a que le pongan la cáscara de banana en cualquier momento.­
- Ya me pusieron dos cáscaras de banana en mi casa, en coincidencia con la investigación de algunos asuntos. Me dejaron así un mensaje, encima de la cama.­
 
- ¿Cáscaras de banana de verdad?­
- Sí. Los criminales me dejaron cáscaras de banana de verdad encima de mi propia cama matrimonial. Quieren dar a entender hasta dónde pueden llegar.­
 
- ¿Acaso usted no es uno de los jueces más custodiados de España?­
- Sí, pero a veces la custodia falla.­
 
- Entraron a su casa...­
- Sí. Dos veces. He tenido intervenido el teléfono seis meses. Tengo 14 ó 15 querellas encima. Cualquiera lo llamara coacción. Pero la coacción está en la función de lo que uno quiera aceptar como tal. Incomoda, es cierto, pero si no se cede, al final siempre se impone la cordura.­
 

Entrevista de Hugo Ruiz Olazar
Publicada en el Diario ABC Color
Asunción, 30 de noviembre de 1997