Martes, 23 de Octubre de 2018
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¿Hay acaso cosas de las que no se puede hablar?

En Francia no se le puede impedir a nadie hablar de Cristo, Mahoma o del General de Gaulle. ¿Hay acaso cosas de las que no se puede hablar?, se pregunta en esta entrevista el expresidente del Senado francés, Jean Pierre Bel. Es el enviado personal del presidente François Hollande para América Latina y el Caribe. Estuvo esta semana en Asunción, donde se encontró con las autoridades. Los franceses quedaron traumatizados por la masacre del semanario Charlie Hebdo (17 muertos). Pero no pasa por la cabeza de nadie restringir la libertad de expresión, afirma.

–¿Cuál es la función de un enviado especial del Presidente de Francia?

–Queremos impulsar una política más fuerte de diálogo y de amistad con América Latina y el Caribe. Fui presidente del Senado y en ese carácter he conocido a muchas autoridades de la región. Con mi designación, el presidente de Francia François Hollande piensa que se puede acercar más a nuestros países. Queremos hacer algo más que hablar. No hay otro enviado personal del presidente francés en el mundo.

–¿Una agenda especial?

–Sí, América Latina es un continente muy grande. Paraguay es el primer país que visito oficialmente. Sabemos perfectamente que Paraguay está en un período muy interesante de desarrollo y estabilidad. Es un país que está en el centro de América Latina. Tenemos varias empresas francesas trabajando aquí, pero yo veo que podemos hacer más, porque se ven los éxitos del Paraguay en materia económica. La prioridad es hacer conocer más el país. Pensamos en hacer un intercambio empresarial próximamente.

–¿Qué le llamó la atención?

–No todos tienen la suerte de tener una ciudad tan verde como Asunción. Me llamó la atención que la gente se acuerda mucho de su historia. Un pueblo que se acuerda de su historia es un pueblo orgulloso de su pasado, pero que quiere ir para adelante. Vi una iglesia magnífica (por la iglesia de Yaguarón). Este país tiene una personalidad fuerte. Me impresionó la juventud de sus autoridades. Vi mucha energía en los que viven aquí, incluidos los franceses residentes. Vi mucho optimismo. Todos me dijeron que el país está en un momento clave de su desarrollo. No es un país como otros que visité donde la gente llora (se queja). Hay países en Europa donde el optimismo no se percibe. Aquí es lo contrario. Sentí el dinamismo de un país rodeado de dos impresionantes vecinos (Brasil y Argentina), que no está alineado a ninguno, pero al mismo tiempo es solidario con ellos.

–¿Hay planes para una visita de Hollande al Paraguay?

–El presidente Horacio Cartes irá en junio a la cumbre Unión Europea-Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) en Bélgica y esperamos que tenga un encuentro con el presidente Hollande. Vamos a ver después...

–¿Cuáles son las secuelas de la masacre del 11 de enero (17 muertos) que perpetraron los musulmanes radicales?

–Lo que ha pasado en Francia (contra periodistas del semanario Charlie Hebdo) fue para nosotros muy traumatizante. Ese no fue un crimen perpetrado por delincuentes comunes. Eso fue obra, no de creyentes de una religión. Fue obra de representantes del fanatismo, del oscurantismo que lamentablemente se introdujo en Europa... Europa está en peligro. Por eso es que Francia se movilizó. Ustedes habrán visto la movilización multitudinaria del pueblo en la calle al día siguiente de los atentados. Francia mantiene paralelamente su personal militar en Malí y en Centroáfrica. No podemos dejarlos a merced de los terroristas que matan sin compasión a mujeres y niños, gente que no respeta en lo más mínimo los derechos humanos. Estamos muy vigilantes por todo lo que está pasando (...) Si tuviéramos miedo, si los europeos cierran Europa con una pared (contra los inmigrantes) esa no es la solución. Hay que abrir. Hay que enfrentarlos.

–¿Qué dice de la tibia reacción de presidentes de América Latina ante la masacre?

–No, no, no. En Francia no lo entendimos así. El canciller del Paraguay (Eladio Loizaga) estuvo en la manifestación. Muchos países transmitieron sus mensajes de amistad. La marcha fue improvisada. Al principio solo estaba prevista la venida de (la primera ministra de Alemania) Angela Merkel. Pero poco a poco se fueron acoplando todos: Matteo Renzi de Italia; Mariano Rajoy de España, 40 jefes de Estado. Ellos querían venir. Europa es una familia ahora. Trabajamos juntos, atravesamos los mismos problemas. Cuando pensamos en el futuro pensamos en Europa, no solo en nuestros países. No quiero olvidar a todos los que se fueron o se solidarizaron. El presidente (Barack) Obama tampoco pudo asistir, pero está al otro lado del teléfono cada día con el presidente Hollande. Al contrario, los franceses nos hemos sentido muy apoyados.

–¿Y qué dice de las críticas que lanzaron algunas voces que atribuyeron los atentados al pasado colonialista francés?

–Cada país puede pensar lo que quiere. No podemos desconocer que hay países de América Latina que piensan diferente de nosotros en política exterior. Piensan distinto sobre Siria, sobre Irán... Francia no pide que se alineen en torno a su política exterior.

–Hasta qué punto se tiene que tolerar la libertad de expresión, sobre todo cuando se agrede a las religiones. Es el debate que sigue después de la masacre..

–Hay que tener cuidado. Hay que definir qué es la libertad de expresión. ¿Hay acaso cosas de las que no se puede hablar? Francia es un país laico. Es esencial la laicidad para nosotros. Podemos hablar de todo, leer de todo. Si me dicen que no puedo hablar, eso no es libertad o la libertad está controlada. En Francia nadie le puede impedir hablar de Cristo o del General de Gaulle. Al presidente Hollande lo cargan todo el día de manera increíble en la prensa. Le hacen caricaturas... Es fastidioso para él pero es la libertad de expresión. Yo tuve un amigo entre los asesinados del semanario Charlie Hebdo. Era un economista muy conocido.

–¿Su nombre?

–Bernard Maris. Era un economista antiliberal muy original. Defendía otro tipo de economía para el mundo, pero muy integrado al debate económico. Estuvo en el Consejo del Banco Central. Era un hombre serio y responsable. Bueno, es cierto, hay que ser respetuoso de las religiones..., pero no se puede impedir de hablar.

–¿Qué piensa de las violaciones a la libertad del presidente Maduro en Venezuela? Mandó apresar al alcalde de Caracas, el principal líder opositor está preso..

–Para mí la libertad de expresión es un principio, un valor esencial de la democracia, el pluralismo político. No voy a decir: “en aquel país hay que hacer esto o aquello”. Pero el tema de los derechos humanos es otra cosa. Es lo más importante. Hay que estar muy vigilantes. Pero hay un límite para mí. Hay que ver si el gobierno es fruto de las elecciones. En Venezuela, el presidente Maduro fue elegido. Fue una elección un poco difícil, pero fue elegido. Pero los derechos humanos son preocupantes, claro. El problema no es solamente de Venezuela. Podemos hablar de muchos países con los que tenemos lazos y relaciones comerciales. Hay que ver lo que pasa atrás...

–¿Francia mira de otra manera el combate al terrorismo después de enero, incluidos los países o gobiernos que podrían estar apoyando el terrorismo?

–Los países que ayudan sin decir que ayudan... No hay países en América Latina que apoyan el terrorismo. Ahora estamos en un momento de calificación. Hay países que también tienen una historia de religión entre ellos y lazos con algunos grupos de terroristas. Pero es un juego muy peligroso para ellos también. Pienso que poco a poco estamos avanzando para parar la ayuda exterior que reciben.

–¿Francia se involucra más que antes?

–Estamos en primera línea. Esperamos también que vengan los otros países europeos. Se necesita de todos. Cuando Italia dice que hay un problema en Libia, bueno, hay que tener una respuesta. Nosotros tenemos mucho personal militar movilizado en África. La semana pasada se trasladó (hacia Siria) el portaviones Charles de Gaulle, el más grande del mundo. Está haciendo lo que hace falta. Cada día estamos más presentes. Pero se necesita de un Ejército europeo en coordinación con nuestros aliados Estados Unidos e Israel. Vamos a hacer una cumbre para decidir. Pero Francia sola ya no. Francia está sola en Malí, sola en Centro África, sola en otras partes del mundo. Ahora, se necesita de una unión no solamente europea, sino que incluya a los países árabes también. De hecho, estamos con Alemania en este esfuerzo de gestionar la paz entre Rusia y Ucrania...

–¿En qué proyectos concretos están interesados los franceses en el Paraguay?

–Tenemos empresas especializadas en los proyectos de infraestructura: aeropuertos, carreteras, medio ambiente. Nunca tuvimos tantas empresas interesadas como hoy. Estamos hablando de un crecimiento del 5% (del PIB) por año. El crecimiento récord del 2013 de 14% se nota. Las empresas ven también los esfuerzos del gobierno para establecer la ley fiscal, la ley de previsibilidad, de protección jurídica. Las reglas de juego son más claras y se ven los cambios muy rápidamente.

1 DE MARZO DE 2015.