Miércoles, 21 de Noviembre de 2018
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Acusan al BCP de impedir el crecimiento de la economía

Inocencio Palacios, economista, exviceministro de Hacienda, especializado en finanzas públicas en el FMI, catedrático de Macroeconomía en la UNA y la UC, va al fondo de la cuestión sobre el porqué el Paraguay no crece, a pesar de 24 años de libertades públicas. En esta entrevista asegura que el problema está en la discrecionalidad del Banco Central que alimenta un sistema financiero perverso que beneficia a solo unos cuantos.

–El Paraguay necesita crecer alguna vez. ¿Por qué no crece?
–Para que haya crecimiento necesitamos que baje la tasa de interés a un dígito por lo menos. Todos los países del mundo, cuando necesitan mover su economía bajan su tasa de interés y deprecian su moneda para ganar en competitividad. Nosotros hacemos al revés. Alzamos la tasa de interés y sobrevaluamos nuestra moneda. El crecimiento del Paraguay en 20 años no ha pasado del 3,2% al año. Es el indicador de crecimiento más bajo de Sudamérica. Es el de menor inversión con relación al PIB.

–¿Qué tiene que hacer el próximo gobierno?
–Promover una política económica de alta calidad que tienda a la eficiencia y a la competitividad. Para hacer eso hay que dejar de lado los sectores con privilegios.

–¿Cuáles?
–Uno de los sectores privilegiados más importantes es el sistema financiero paraguayo. Es segregante. Sujeta a la mayoría de la población a la usura, ni siquiera promueve el sistema formal. La usura a nivel nacional es un cáncer terrible. El crédito, a una tasa razonable, debe ser un instrumento para que la economía pueda crecer. Es imposible ser competitivo con la tasa que imponen los bancos.

–¿Ni las cooperativas ofrecen ventaja?
–Las cooperativas siguen los delineamientos del sistema financiero. Las cooperativas tienen un problema mucho más grave aún que el sistema bancario paraguayo: no tiene ningún sistema de control. Las cooperativas manejan el 20%. No tiene supervisión. Está en manos de cualquiera, de las roscas que manejan las cooperativas.

–¿Dónde está el problema principal de la economía?
–En el exceso de liquidez, que ya es un problema estructural de 20 años.

–¿En qué época se genera?
–Esto comienza con la crisis financiera generada por el gobierno de Juan Carlos Wasmosy (1993-98). Fue una crisis innecesaria que comenzó en 1993 y durante casi todo su gobierno. El costo pudo haber sido mucho menor y sin usar las reservas del BCP como se hizo. Fue gravísimo.

–¿Qué hizo?
–Lo que hizo fue usar esa plata del Estado para salvar a los banqueros. Le importaron un rábano los ahorristas. Salvó a los dueños de la plata con sus reservas.

–Los banqueros fueron a la quiebra, los ahorristas se quedaron sin su dinero y nadie se fue preso. A Wasmosy lo salvaron en segunda instancia en uno de los casos de corrupción...

–Porque el BCP hizo un salvataje salvaje usando la reserva del país por 900 millones de dólares y dinero del IPS hasta 600 millones de dólares. A partir de ahí se descapitalizó el BCP. Hoy debe recurrir al Ministerio de Hacienda para que le emita un bono perpetuo y tratar de cuadrar así su patrimonio, que hasta hoy es negativo por toda esa consecuencia.

–¿Qué ocurre cuando hay exceso de liquidez?
–Hay cualquier cantidad de monedas y billetes en la economía. El público nomás es el que no tiene. El sistema está lleno de dinero. Está inmovilizado con letras de regulación monetaria. Eso complica la implementación de políticas económicas de alta calidad. Eso se resuelve con la competencia interbancaria. No puede el sistema financiero resolver su problema con la plata del Banco Central o con la plata del sector público financiero.

–¿Cuánta plata del sector público tienen los bancos?
–El sector financiero tiene en su poder 1.651 millones de dólares del sector público. El 17% de esa plata está en el Banco de Fomento. El resto está en bancos que no pueden tener semejante cantidad.

–¿Por qué?
–Hay un vacío de información con respecto a la clasificación de su cartera de préstamos. Los bancos que más plata del Estado tienen son los que más tienen su cartera en zona de alto riesgo. Son los bancos que tienen los índices de recuperación más bajo de sus créditos. Por lo tanto, se puede concluir que los depósitos del sector público están en riesgo real.

–¿Qué tiene que hacer el gobierno que venga con la plata del sector público?
–El sector financiero puede llevar la plata del sector público, pero tiene que pagar una tasa de interés real positiva, que vaya por encima del nivel de inflación. Si es 5, tiene que ser por lo menos 6. Hoy paga 1,6%. Paga muy por debajo de la inflación. Es carísimo. Lo que hace es que las instituciones públicas se descapitalicen. Si el próximo gobierno se precia de serio, no debe tolerar ni un segundo más esta situación. El exceso de liquidez es un problema estructural para la economía paraguaya.

–El Banco Central siempre habla de controlar la inflación. Se ha bajado a un dígito...

–La inflación no puede ser un objetivo. El objetivo de todo gobierno tiene que ser el crecimiento de la economía. La inflación tiene que ser consecuencia de la buena o mala política monetaria del país. ¿Sabe qué dice Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía? La inflación como objetivo es bueno para países bananeros como Argentina.

–¿Mencionó a Argentina?
–Sí, cualquiera puede consultar en internet sus opiniones.

–¿Por qué Argentina?
–A eso vamos yendo nosotros también. Los Kirchner han basado su economía en la subvención del consumo.

–Los argentinos la adoran a la señora Kirchner...

–No va a ser por mucho tiempo. Los argentinos hoy se pegan la buena vida, porque todavía quedan restos para la subvención al consumo. Pero eso se acaba y va a reventar. Nosotros estamos subvencionando el consumo con un guaraní sobrevaluado y con créditos al consumo irrestricto.

–¿Eso es lo que pasó en el gobierno de Wasmosy?
–La cuestión es no repetir la historia de esos años negros de nuestra economía. Mientras el sistema financiero no se vuelva confiable con otros indicadores, el destino del dinero debiera ser la agencia financiera de desarrollo para que haya préstamos para infraestructura y todo lo que pueda incrementar el crecimiento económico nacional.

–¿Cuánto paga el BCP a los bancos?
–En los gobiernos de Fernando Lugo y Federico Franco el Banco Central pagó intereses por 308 millones de dólares al sistema bancario. El gobierno de Federico Franco tampoco pudo reorientar la política monetaria. El BCP sigue forzado a colocar grandes cantidades de instrumentos de regulación monetaria para retirar el exceso de liquidez del sistema, influir sobre el M1 o medio circulante de alta expansión que presiona sobre los precios internos.

–¿Y cómo paga el BCP?
–Emitiendo billetes. Lo más grave es el vacío de información que existe. Esto sigue intacto desde la época de Stroessner. Es la misma gente la que maneja el sistema. Por eso es que el problema es estructural. Ellos se defienden, se abroquelan porque es un sistema.

La crisis puede aparecer mañana. Los bancos tienen que ganar menos y clasificar correctamente su cartera de préstamos. Sus previsiones deben ser más altas. Tienen que transparentarse.

–¿Hay muchos tramposos?

–Ellos piensan que el Banco Central les va a volver a salvar, como en tiempos de Wasmosy. Los bancos tienen que sanearse. El BCP tiene que retirarse prudencialmente del sistema y fomentar el crecimiento de los bancos a través del mercado interbancario, entre ellos mismos. ¿Qué es lo que queremos? El crecimiento del Paraguay. En 20 años no hemos crecido más del 3%. Los bancos tienen que competir entre sí. Es posible que quiebren dos o tres bancos malos, pero van a quedar los buenos. El crédito va a ser más barato. Uno se va a poder endeudarse más. La economía va a ser más dinámica y el país va a crecer. Así como estamos, definitivamente no vamos a crecer.

 

–¿A cambio de qué el BCP regala plata dulce a los bancos?

–Nada es gratis en este mundo. Fíjese lo que hicieron estos dos últimos gobiernos. Así también hizo Wasmosy. Todo el mundo hizo así, porque es el sistema. Yo digo que estas ganancias del sistema financiero son inmorales. Así como se discute hoy el transporte público y salen a luz los negociados. ¿Cómo un gobierno como el de Lugo puede declarar emergencia para beneficiar a un puñado de transportistas? Es inmoral. Eso se hizo y se tolera hasta hoy.

–¿Por qué?
–Porque hay un enjuague. Se crean distorsiones en todo el aparato productivo del país, con sus consecuencias en el desempleo, la tasa de interés que aumenta, el tipo de cambio distorsionado, la expectativa inflacionaria altísima. El BCP es una república dentro de la república.<