Martes, 23 de Octubre de 2018

Mateo denuncia a Franco por “usar” la política en beneficio de su familia

Carlos Mateo Balmelli (Alianza Liberal, Lista 4), precandidato a vicepresidente de la República, apunta toda su artillería sobre su rival de hoy en las elecciones liberales. Señala que este es el momento de denunciar la incoherencia de los políticos. Acusa a Federico Franco y a su numerosa familia de instrumentar la política para obtener zoquetes y así vivir cómodamente del erario. Remarca que Franco trafica con sus influencias y dice esperar que los electores lo castiguen votándole en contra.

 

-¿Cómo ve sus posibilidades en esta competencia contra (Federico) Franco, miembro de una familia que tradicionalmente gana elecciones?

-A usted le consta que yo tengo una larga militancia política. He tratado de mantener mi coherencia y ningún adversario me ha amilanado ni aun los dirigentes tradicionales cuya credibilidad es la que hoy ponemos en tela de juicio. Mi candidatura tiene como ideal que la gente vuelva a creer en la política. Quiero represtigiar la política, no con doble discurso, actitud mendicante ni cómplice con el poder de turno.
 
-¿Qué lo diferencia del otro candidato?
-En comparación, yo no estoy en un proyecto personalista ni mi interés es de especular con parcelas del poder para los demás miembros de mi familia. El personalismo como el nepotismo son vicios de la política.
 
-¿A qué se refiere?
-Y bueno, le voy a refrescar la memoria. Los liberales, los opositores, entre ellos Franco, decíamos meses atrás: “juicio político a los miembros de la Corte”, entre los cuales están Alicia Pucheta y Víctor Núñez; y después, se va Franco callado y les pide a esos mismos ministros trabajo para su hijo.
 
-¿Le dieron trabajo en la Corte?
-Sí. Acaba de entrar como contador recién recibido y un salario de 3.700.000. Aquí está la resolución (muestra). Esto es una incoherencia. Uno pide públicamente juicio político a la Corte porque viola la Constitución pero después se da vuelta y le pide un cargo para su hijo a estos mismos miembros de la Corte.
 
-¿Usted dice por recomendación?
-Nadie discute que cualquiera tiene derecho a trabajar donde se le plazca. El problema es la coherencia de los políticos. Es una evidencia de que existe entre Franco y el Poder Judicial esa lógica perversa de sometimiento del Poder Judicial al poder político, una complicidad que ha sido nefasta en estos 18 años de transición a la democracia.
 
-¿Lo acusa de tráfico de influencias?
-Bueno, obviamente para el nombramiento tuvo que haber pesado la influencia. Fíjese que en la última huelga del Poder Judicial hubo funcionarios que reivindicaban un aumento de 100 mil guaraníes. Aquí estamos hablando de casi 4 millones.
 
-¿Le parece que esta denuncia puede influir en estas elecciones?
-Yo pienso que este es el momento en que deben aflorar estas cosas, en tiempo de elecciones, para que el elector sepa bien por quién está votando. Yo creo que este tipo de hechos le causa un daño terrible al PLRA. Se trata de la clásica política del acomodo, del acuerdo entre cuatro paredes, de claudicación a la ética, so pretexto de ocupar espacios de poder, sin que importe en lo más mínimo que se manche la imagen del partido, todo por favorecer a los miembros de una misma familia.
 
-¿Hay sospechas de un acuerdo?
-Cuando los colorados hacen eso, ellos son criticados. Cuando Víctor Núñez emplea a su hija en la Corte, todo el mundo lo critica. Yo creo que la conducta de Franco preanuncia una reedición del “pacto azulgrana”, del acuerdo colorado-liberal que se fundamenta en el sometimiento, en la funcionalidad del liberalismo a la claque hegemónica del Partido Colorado. Esto se llama enajenar principios a cambio de carguitos para la familia y los amigos, lo mismo de siempre. Federico Franco ofrece una reedición de ese pacto. La conducta que acaba de asumir al pedir el nombramiento de su hijo es sencillamente: una vergüenza. A mí me indigna. Eso se suma a los 11 ó 12 cargos que repartieron entre parientes para estas elecciones.
 
-¿Doce cargos?
-Claro. La esposa de Federico se postula a diputada. Se candidata Yoyito a senador, la esposa Mirtha a miembro del Parlasur y número tres del Directorio. La otra cuñada se lanza a presidenta del comité de Fernando de la Mora. El que entró en el Poder Judicial se postula a presidente de la juventud liberal. Dos hijos suyos más se postulan a la conducción de la Juventud. Después, la esposa de Aníbal Franco, que es intendente de Fernando de la Mora, se candidata a presidente de comité. La prima hermana Zulma Gómez se candidata a senadora número 3. Después, el hijo de Yoyito, funcionario del Parlamento se candidata a vicepresidente en un comité.
 
-La falta de confianza puede fulminar cualquier organización. Ustedes participaron por ejemplo de ese gobierno que todos coinciden fue uno de los más corruptos, el de González Macchi.
-Nosotros participamos en una circunstancia dramática que se dio en el “marzo paraguayo”. Yo por lo menos tengo el honor de decir que renuncié como vicecanciller sin que me pidieran la renuncia, cuando veía que el gobierno iba a tomar un rumbo históricamente equivocado. A los cinco meses presenté la renuncia. Yo no soy un zoquetero. Para mí, la política es un derroche de pasión y no un modus vivendi y operandi como instrumento para conseguir zoquetes. Eso es lo que trato de encarnar y espero que el pueblo liberal entienda. Hemos perdido credibilidad y prestigio debido a este tipo de componendas que le acabo de citar. Y muchos liberales estuvieron en esas componendas, en esos pactos azulgranas, en donde se claudicaba a cambio de un pequeño zoquete.
 
-Desde el 89 en adelante lo que pasó es que los opositores se adaptaron rápidamente a ese stablishment stronista que nunca desapareció...
-Por eso yo encarno la ruptura con eso. Yo estoy en política porque trato de representar el hartazgo de la ciudadanía ante una política claudicante, timorata, errática, complaciente y entreguista que busca exclusivamente un privilegio personal o familiar y no el beneficio de la mayoría de la población. Yo ofrezco a los liberales mi coherencia que proviene de mi juventud cuando protestaba con otros muchos jóvenes idealistas por los abusos de la dictadura sin que nos importara el peligro y a usted le consta. Nunca fui un indiferente...
 
-Le van a decir que son discursos electoralistas...
-De ninguna manera. En mi caso particular, cuando yo fui presidente del Congreso no nombré un pariente en la administración pública. No tengo parientes. No usé nunca tampoco los bienes del Estado para beneficio mío. Mi señora nunca se fue, como lo hacen otros, a la peluquería con el auto del Congreso...
 
-¿Qué tenía que haber hecho el Partido Liberal y qué no hicieron para potenciarse, después de haber ganado la vicepresidencia en el 2000?
-El Partido Liberal debió haber adoptado una actitud de mayor intransigencia con el gobierno de González Macchi. Lo que sucedió es que la gente no confió en nosotros, hay que reconocerlo. Eso fue por el desprestigio que padecimos...
 
-Lo que sucedió parece es que los colorados les aplicaron un sedativo...
-A mí no. Nunca recibí ningún beneficio del gobierno de González Macchi, ningún contrato de ninguna naturaleza. Lo único que ocupé fue ese cargo en la Cancillería por cinco meses y nada más.
 
-¿Usted cree que su mensaje puede prender hoy en los que van a votar?
-Nosotros, los de la lista 4, junto a la alianza que se unió a nuestro proyecto, representamos una renovación en la política nacional. Por eso es que elegimos a Fernando Lugo para que conduzca las presidenciales, porque creemos que es el hombre mejor posicionado. Necesitamos devolver la confianza de los ciudadanos en la política y en los políticos. Eso depende del comportamiento de cada uno, para que se lo premie o castigue. En ese sentido, hemos sido el único grupo político que firmamos un compromiso con Transparencia Internacional para que audite los fondos de nuestra campaña.
Queremos que acabe ese Paraguay de la prebenda, del amiguismo, de la componenda, del entreguismo. Ese vicio tiene que morir y tiene que nacer un nuevo Paraguay. Nuestro país está en crisis porque eso que tiene que morir no muere y eso que tiene que nacer no nace.
 
-¿No fue una equivocación eso de resignar la presidencia?
-Yo me mantengo en que fue un acierto. El otro candidato tiene una posición ambigua. Después de las elecciones internas, quiere someter a un sistema de encuestas y revisar la decisión de la convención. Yo no. La decisión del partido es inmodificable. Además ya no hay más posibilidades. La alianza ya se inscribió en esos términos, legalmente es inviable. El otro candidato propone que vía encuesta, una de las candidaturas decline. Yo creo que la candidatura del PLRA no puede declinar.
 
-¿Hay todavía posibilidad de que el candidato electo este domingo se postule a la presidencia?
-No, no. No existe legalmente la posibilidad. Habría que hacer de nuevo una convención partidaria y hay que hacer unas nuevas internas liberales. No hay tiempo.
 
-¿Cómo repercute la liberación de Lino Oviedo en estas elecciones?
-Yo reconozco totalmente el derecho del general Oviedo a la libertad y a su derecho a candidatarse. Es más, el juicio a Oviedo demostró que estaba totalmente sometido a los vaivenes de la política.
 
-¿Hay una franja oviedista muy importante en el Partido Liberal?
-En su época tuvo. Pero ahora creo que no.

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Asunción, 9 de diciembre del 2007