Martes, 23 de Octubre de 2018

Alegre asegura que romperá el secular aislamiento del país

En un país donde la población ya no cree en sus autoridades, desengañada por el contraste entre el discurso electoralista y la realidad de los hechos, un ministro, Efraín Alegre, asegura que está dispuesto a romper  tan mala fama. En esta entrevista  detalla las principales obras de infraestructura que lleva adelante y que, dice, romperán, de norte a sur y de este a oeste, el secular aislamiento del territorio en los próximos años.

- La experiencia nos dice que gobierno que entra, lo que hace es acomodarse en el paquidermo para que todo siga igual.    
- Paraguay tiene un promedio histórico de inversión desde el Ministerio de Obras Públicas, de 100 millones de dólares-año. Estamos últimos en materia de infraestructura en la región. Tenemos 4.500 km de ruta asfaltada. Uruguay, que geográficamente es menos de la mitad de Paraguay (176 mil km2 contra 406 mil)  tiene 11 mil. Nosotros nos comprometimos en invertir por lo menos 200 millones en el 2009 y 300 millones en el 2010. Así vamos a ir en aumento.

- ¿En qué se gasta?   
- Las tres rutas emblemáticas en mal estado, famosas por las publicaciones periodísticas, son: la Transchaco, donde tenemos un contrato de mantenimiento de los más de 800 km de ruta pavimentada. La otra es Pozo Colorado-Concepción, de 146 km, de los cuales hay más de 70 que deben reconstruirse. Por último está la Ruta Cuarta (IV) San Ignacio-Pilar. Es casi la misma situación de la ruta a Concepción. Hay 30 km que hay que reconstruir.

 - ¿Su construcción fue un fraude?
- Si mal no recuerdo, esta ruta fue inaugurada en el gobierno de Wasmosy. Hay una responsabilidad severa de las fiscalizaciones. Hemos tenido una historia de corrupción, sobrecosto, sobrefacturación. Creo que estamos plagados de escándalos en esa materia. Lo que hemos podido comprobar con papeles enviamos a la fiscalía.    

- ¿Era una  colusión entre contratistas y funcionarios?   
- Había una decena de empresas que siempre ganaban. Eso daba lugar a que se pusieran de acuerdo. No quiero deslindar responsabilidades a favor de la empresa privada, pero evidentemente  el sector público tiene una gran responsabilidad. La regla de juego era la coima, los procesos amañados, etc. Todas las empresas que querían trabajar y competir tenían que tal vez adecuarse. Hoy, las reglas de juego que ofrecemos son licitaciones transparentes. Ganan las empresas  más eficientes, las que ofrecen mejores precios. Hay rutas, como la 8 y la 10, que están sorprendentemente adelantadas. Si terminan antes de tiempo, les vamos a dar un un premio de 3% para motivarlos.    

-  ¿Cuál es su meta?
- Queremos construir 2 mil km de ruta pavimentada nueva en estos cinco años, eso sin contar con  la reconstrucción de rutas viejas como la de Pozo Colorado o la de  San Ignacio-Pilar ni la reconstrucción de la Transchaco.    

- ¿Qué van a construir?   
- En primer lugar, tenemos uno de los tramos más importantes de “la ruta de la mentira”.    

- ¿La “ruta de la mentira”?   
- Es una ruta tantas veces prometida y nunca construida: Yhú-Vaquería. Conecta toda una zona muy importante de producción sojera y frutihortícola.  Son 78 km. Desde Vaquería a Curuguaty son otros 80 km más o menos. De Curuguaty a Ypehu (en la frontera con Brasil) son otros 80 km más. Vamos a empezar  en diciembre.    

- Sería una paralela a la Ruta 3, más o menos.    
- Más o menos, con la diferencia de que esta sale de Caaguazú y une con Brasil. La otra zona aislada es la que comprende Concepción-Vallemí.    

- ¿Cuántos km?   
- Unos 160 más o menos. Esa ruta vamos a licitar este año. La obra empieza el año que viene. Hoy estamos haciendo los puentes y los caminos de tierra en mal estado. Otro punto aislado de nuestro territorio es Bella Vista Norte (Amambay) para su conexión con la Ruta Quinta (V), unos 60 km. La otra conexión que vamos a construir en el 2010 es Capitán Bado-Cruce Santa Rosa (Ruta Tres), más o menos 160 km. Son puntos geográficos del Amambay desconectados del resto del país.    

- ¿La ruta de la marihuana?
 - La ruta va a hacer correr a los marihuaneros. Son proyectos para abrir definitivamente el Paraguay al norte. Son zonas de alta producción de soja y ganado. El transporte pesado es constante y se interrumpe con las lluvias.    La otra región aislada es Villeta-Alberdi.    

- ¿Por qué no algo más ambicioso todavía, Asunción-Pilar, o eso es  hablar de fantasía?
- ¿Por qué va a ser imposible? Ahora estamos licitando. La idea es  llegar con el tiempo a Pilar. En nuestro territorio hay un aislamiento increíble  de poblaciones enteras. Los  perjuicios para la producción son muy importantes. La Ruta 8  vamos a empezar el año que viene: Yuty-Leandro Oviedo-San Pedro del Paraná, Artigas, Bogado hasta la Ruta 1. Después nos quedaría completar el tramo desde Caazapá hasta Yuty, en 2010.    
    
- ¿Es cierto que van a dar las rutas 1 y 2 al sector privado?   
- Es una alternativa que planteamos  al Congreso para las rutas 1, 2 y 6 (Encarnación-Ciudad del Este). Son posibilidades de inversión por  450 millones de dólares.    

- ¿La Ruta 2 desde dónde hasta dónde?   
- Desde San Lorenzo hasta Caaguazú, Km 168. Otro tramo que queremos dar a la concesión privada es Puerto Indio-Supercarretera, de 60 km.  El otro tramo es Naranjal-Ruta VI. Son  40 km. Son zonas muy productivas.    

- Con peajes nuevos, por ahí la gente puede decir: “con los colorados se vivía mejor”...
-  El rango de la tarifa histórica es de un dólar o 5 mil guaraníes. Esa tarifa está desfasada. Se tiene que actualizar. No podemos dejar de abrir la posibilidad a la inversión privada.  En la Ruta 2 por ejemplo el proyecto es  hacer una autopista, duplicar lo que existe hoy.    

- Sería fantástico llegar de Asunción a Ypacaraí sin obstáculos. Pero ¿cómo va a sortear San Lorenzo, Capiatá, Itauguá?   
- El proyecto incluye precisamente las alternativas. Los proyectos tienen circunvalatorias de las ciudades.    

- ¿Se va a poder circunvalar las ciudades?   
- Ese es uno de los atractivos de esta inversión: circunvalar las ciudades. Nuestras rutas tienen ese grave problema, de cruzar los pueblos y ciudades. Por seguridad misma de la población, hoy día una ruta no debe pasar por el medio de una ciudad. Es necesario circunvalar. El proyecto que presentamos al Congreso incluye las circunvalatorias a todas las ciudades.    

- ¿Qué hay del área metropolitana de Asunción?   
- Vamos a mejorar los accesos con cuatro viaductos.    

- ¿Dónde?   
- Sobre Madame Lynch, a la altura de Santa Teresa, Madame Lynch y Aviadores del Chaco, la conexión con la Transchaco. El cuarto sería ahí donde está la Confederación Sudamericana de Fútbol, para repartir las vías que van al aeropuerto, a Luque, a Asunción por Aviadores del Chaco o la ruta que pasa frente a Ñu Guasu, por frente al linódromo.    

- La que bordea la Caballería.    
- Exactamente, hasta salir a la altura de Artigas. A eso hay que agregar los accesos alternativos a Asunción. Uno de ellos es este de Ñu Guasu. Se va a salvar así un enorme cuello de botella que se forma en Aviadores del Chaco y Madame Lynch. Estamos licitando también el proyecto Laguna Grande, que viene de San Lorenzo, paralelo a Mariscal López y tiene conexión con Madame Lynch. Ese va a ser un acceso muy importante. Otra obra que estamos licitando es la avenida Costanera de Roque Alonso que  conecta con el acceso norte, desde el puente hasta Asunción, el otro proyecto es Roque Alonso-Limpio, de cuatro vías.    

- ¿Y la costanera asuncena?   
- Empezamos en el primer semestre del año que viene. Ya tenemos el presupuesto para los primeros 3 km, desde la calle Colón-Montevideo hasta Artigas-General Santos. Estamos actualizando el proyecto para licitar. En total tiene una longitud de 7 km, hasta el Botánico, y tiene otra vez varias conexiones con la avenida Artigas y con el centro. En total son 12 km con las conexiones.    

- ¿Todo esto van a hacer en este período?   
- Tenemos todo programado.    

- ¿Por qué no hicieron los colorados?   
- No sé por qué no hicieron. Yo creo que la alternancia es muy importante. Si uno sabe que los períodos son de cinco años, ese es el tiempo en que hay que ofrecer resultados.

 - Es un período de tiempo para lucirse o para fracasar.
- Pero y ni siquiera son tantos. proyectos. Estos accesos a Asunción que parecen complicados o algo inmenso, ni siquiera son tremendos. Estamos hablando de 35 millones de dólares.    

 - ¿Cómo piensa controlar todo esto?   
- Todas las obras van acompañadas de procesos de control a través de la fiscalización. Tenemos que exigir a los fiscalizadores y tener buenos supervisores. No es nada de otro mundo. Es la voluntad de hacerlo. Yo discrepo totalmente con los que piensan que los paraguayos nacimos fallados y que no tenemos capacidad de hacer todo esto. Yo no creo que sea así. Si Argentina, Uruguay, Perú, Colombia, Ecuador pudieron desarrollar infraestructura, ¿por qué no nosotros?   

- ¿Hay gente capacitada?   
- Encontré en el ministerio mucha gente eficiente. Incorporamos gente nueva. El mensaje de este gobierno para todos es que las reglas de juego son las que establece la ley, la transparencia, la competencia.    

- ¿Todo de lo que está hablando no es puro palabrerío?   
- Yo le doy la razón a los que no creen. El paraguayo y la paraguaya han perdido totalmente el respeto a la  palabra. Se ha devaluado. El paraguayo ya no cree en las palabras.  El paraguayo ha perdido completamente la confianza en sus autoridades. Hay que reconocerlo. Es una realidad. El paraguayo solamente cree hoy cuando ve. Por eso yo no hablo mucho de los proyectos como le estoy hablando a usted. Por eso  me gusta siempre  iniciar yo mismo la obra, porque constaté que nadie cree hasta que se inicia. A mí no me preocupa desafiar a nadie diciendo: “esto vamos a  hacer”.  El desafío es ganar la confianza perdida de la gente. El objetivo es terminar en este período de gobierno.    

- ¿Si le sale todo bien,  tiene planeado postularse, como ya se anda diciendo por ahí?   
- A diferencia de administraciones anteriores, los ministros de este gobierno nos comprometimos a ejercer efectivamente la tarea que le asigna su ministerio sin desviar la mirada hacia otros intereses que no sean actividades propias del gobierno. Yo, como ministro de Obras Públicas, tengo la mente puesta en todo esto que hablamos. No  estoy trabajando en las internas.  No ando metido en mítines políticos. Esta es una cartera muy delicada. Mi responsabilidad es demostrar mi eficiencia con  resultados. Queremos romper con el viejo esquema de que se utiliza el ministerio para hacer campaña electoral, para ganar intendencias..., nosotros estamos dedicados, a tiempo completo, a la tarea de la construcción de obras públicas: caminos, rutas, puentes. Hasta que esté en este ministerio, voy a dedicarme exclusivamente a esto. No voy a hacer política.    

- ¿Usted está dispuesto a salir si su partido decide romper en un momento dado con el Gobierno?   
- Desde luego, lo dije hasta el cansancio. El Presidente me ofreció este cargo. El comité político de mi partido, la convención respaldó esa designación. En tanto el Presidente confíe en mi gestión voy a seguir. Si el partido se retira del gobierno, obviamente yo me tengo que ir, o si el Presidente me retira la confianza, pues también me voy a tener que ir. Esas son las condiciones.

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el diario ABC Color
Domingo, 4 de octubre de 2009