Martes, 23 de Octubre de 2018

Chávez puede terminar como Milosevic y Pinochet

Es una de las principales víctimas del régimen de Hugo Chávez. Su canal, con más de 50 años de existencia, fue clausurado en forma arbitraria como TV abierta y constreñido a distribuir su señal por cable. Los equipos de su propiedad le fueron incautados. Marcel Granier, director de Radio Caracas Televisión (RCTV), es uno de los íconos de la dura lucha por la libertad de expresión en Venezuela. Hoy asiste en Asunción a la asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa. En esta entrevista, sostiene que el brazo largo de la justicia internacional, en algún momento, puede alcanzar al gobernante de su país, como sucedió con Milosevic, Pinochet y, ahora, el sudanés Omar el Bashir.

–¿En qué estado se encuentra esa lucha de ustedes para que le restituyan lo que el Gobierno les despojó? 
–En el plano jurídico, lamentablemente no hemos avanzado. El Tribunal Supremo de Justicia no le ha dado curso a ninguna de las acciones que instauramos para que nos devuelvan los bienes que nos incautaron. 

–Desde la clausura de RCTV, usted se convirtió en un correcaminos, para denunciar en el exterior lo que le hicieron. 
–Bueno, hay cada día más conciencia de lo que está ocurriendo en Venezuela. Estamos bajo un régimen abusador, arbitrario, con un presidente que ya se declara indispensable. 

–¿Indispensable? 
–Sí, por cierto, es una frase muy parecida a una que en su momento usó Adolfo Hitler. El (Chávez) dice que está haciendo un gran sacrificio por el país y que en este momento es “indispensable”. 

–¿Hitler como modelo? 
–Su modelo, y él nunca lo ha ocultado, es Fidel Castro. 

–Dictador de medio siglo... 
–A eso es lo que él aspira: a gobernar 50 años y a dejarle el poder a un hermano o a otro familiar. Somete a los tribunales a su voluntad. Pero la semana pasada, la Corte Interamericana de Derechos Humanos resolvió favorablemente una denuncia de periodistas de RCTV y de Globovisión contra las agresiones de las que fueron víctimas. 

–¿De qué se trata? 
–Es una resolución que condena el discurso de odio, de violencia del Presidente por influir a través de sus mensajes en las actuaciones de grupos vinculados al Gobierno que agreden a los periodistas y a los medios. Es la primera vez que el sistema interamericano acepta este tema del discurso del odio, algo que en Europa ya tiene más de 10 años. 

–¿Qué efectos causa esa resolución en el Gobierno? 
–Debe pagar las costas del juicio, rendir un informe periódico a la Corte Interamericana. Debe agilizar los juicios. Está obligado a hacer investigaciones sobre esos hechos violentos. 

–¿A usted le parece que Chávez va a acatar? 
–Mire, no lo sé. Ni Milosevic ni Pinochet tampoco pensaron que les alcanzaría la justicia internacional. Uno nunca sabe. 

–Usted dice Milosevic, Pinochet. ¿Le puede pasar lo que al presidente de Sudán (Omar el Bashir, de quien la Corte Internacional ordenó su captura por delitos contra los derechos humanos), o es mucha exageración? 
–No. Ahí tiene otro ejemplo. Ese señor ya no puede salir de su país. Mientras tanto, su pueblo lamentablemente tendrá que seguir soportándolo. Ese es un caso que tiene ciertas similitudes con el de Venezuela. Más parecido, a mi manera de ver, es el caso de Zimbabwe... 

–(Robert) Mugabe... 
–Mugabe ha ido arruinando poco a poco a su país hasta acabar con todas las instituciones. 

–¿Es muy fantástico imaginarse a Chávez acorralado, sin poder salir más de Venezuela? 
–Son especulaciones que no me atrevo a hacer, porque el mundo está cambiando tanto que no se sabe. Estábamos encauzándonos hacia la democracia, pero hoy nos encontramos con una cantidad de obstáculos como los regímenes populistas que están surgiendo. En nuestro continente no tenemos solamente a Venezuela. Está Bolivia, Ecuador, Nicaragua. Honduras está coqueteando con esa misma política. En Argentina se observa un deterioro muy importante de la democracia. 

–A usted Chávez le dijo de todo. ¿Ya no le hace efecto? 
–No crea. Es muy preocupante cuando uno escucha a bandas paramilitares pagadas por el Gobierno y dotadas por el Gobierno, sentenciarlo a uno a muerte. 

–¿Identificadas? 
–Plenamente identificadas. 

–¿Qué le dicen específicamente? 
–Que si me ven en la calle me matan. Un grupo paramilitar, que actúa bajo protección de las Fuerzas Armadas, tiró bombas en mi casa. Eso pasa impunemente y, por supuesto, preocupa. 

–¿Quién sustenta a Chávez, en su opinión? 
–Chávez es la cabeza de un grupo de militares que se apoderó y tiene el control total del Estado: el Poder Legislativo, Judicial, Electoral, la fuerza militar, policial. 

– ¿Demócratas disfrazados? 
–Sí, militares comunistas con el poder de las armas. No disimulan. Y ya ve cómo van acabando con la libertad y con la propiedad. Recuerde que a la ex Alemania Oriental la llamaban Alemania Democrática. Los comunistas utilizan las palabras como les da la gana, para cualquier propósito con tal de confundir, y eso (George) Orwell (el escritor británico) lo describió mejor que nadie. 

–“Socialismo o muerte”, le llaman... 
–“Patria, socialismo o muerte”... 

–Eso no suena mucho a democracia. 
–Ni a democracia ni mucho menos a respeto de los derechos humanos ni a libertad. Eso, los jefes militares lo proclaman públicamente. Por esas desviaciones, Venezuela ha perdido la mejor oportunidad económica de su historia. 

–¿Dice que Venezuela perdió ese dinero que acumuló por los precios récord del petróleo? 
–Bueno, vamos a ver cuánto de reservas tiene el país. Ingresaron más de 900.000 millones de dólares en estos 10 años. En algún momento vamos a saber dónde están. Por de pronto, no hay infraestructura ni escuelas ni salud. 

–Debe ser compleja la situación para ustedes, que salen a denunciar a un gobierno por sus abusos y encuentran en los países vecinos gobiernos complacientes con él... 
–Es muy lamentable la complicidad de algunos gobiernos, sobre todo de países democráticos que han sufrido dictaduras y atropellos de derechos humanos, que no dicen nada porque se están beneficiando muchísimo de Venezuela y de la poca visión estratégica que tiene el presidente Chávez en ese sentido. 

–¿Chávez sacrifica a Venezuela para conquistar de esa forma a otros gobiernos? 
–Alquila conciencias de otros gobernantes. El tema del maletín (con Argentina) es una vergüenza. Los protagonistas han confesado su papel en el caso. 

–Unos 800.000 dólares. ¿Eran para la campaña de Cristina (Kirchner)? 
–Sí. Eran 800.000 dólares en efectivo. Ni en Venezuela ni en Argentina se han producido investigaciones en relación con ese caso. Ahí están las denuncias de la Siemens. Nadie quiere hacer esa investigación, por las confesiones de esos gerentes que dijeron haber pagado comisiones y sobornos. La gente se calla. No las critica públicamente porque tiene simpatías con el presidente Chávez o porque recibe algún beneficio. 

–Venezuela quiere entrar al Mercosur. En Paraguay es donde hay mayor oposición para que eso suceda. ¿Esto es trascendente para ustedes? 
–Es muy importante, sobre todo para el futuro de Venezuela. Venezuela es un país que necesita integrarse con el resto de América Latina. Había avanzado muchísimo en la Comunidad Andina. De repente, Chávez violó todos los compromisos y se retiró. Causó un gran daño a los demás países socios, Colombia, Perú, Ecuador. Yo no quisiera que le ocurriera lo mismo a países como Uruguay y Paraguay. Argentina y Brasil tienen cómo defenderse ellos solos. Pero es un mal precedente que eso esté ocurriendo por las razones que está ocurriendo. 

–¿Qué busca Chávez? 
–Nadie lo sabe. Nunca se nos ha explicado. Los países del Mercosur nunca han sido socios tradicionales. Es muy escaso el comercio que hemos tenido. Existe un potencial, pero eso debe ser explotado en forma racional, comercial y convenida. No debe ser el fruto de una improvisación o el fruto de una decisión que no se les ha explicado ni a los venezolanos ni a los socios de Venezuela. 

–¿Cómo es Chávez? 
–Un periodista lo describió muy bien: es un narcisista-leninista. 

–¿Le favorece la crisis? 
–Esta crisis puede ser el gran relanzamiento del capitalismo y la democracia. Puede ser la oportunidad, de acuerdo a la tesis schumpeteriana (del economista austriaco Joseph Schumpeter) de la destrucción creativa, de que en el capitalismo, periódicamente, ocurren crisis que terminan provocando una destrucción creativa. Se destruyen viejas formas de producción y se crean nuevas formas de producción adaptadas a los tiempos. Pero, a corto plazo, somos muy fértiles para el populismo, los regímenes totalitarios, parecidas a las del pasado. 

–¿Tiene un pálpito de cuánto tiempo más puede estar Chávez en el gobierno de Venezuela? 
–Mire, hay una situación obviamente insostenible, pero mientras el Gobierno tenga un cierto apoyo popular y tenga el respaldo de las Fuerzas Armadas, es muy difícil que haya un cambio.

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Sábado, 14 de marzo del 2009