Martes, 23 de Octubre de 2018

La libertad de prensa está en uno de sus momentos más difíciles

El uruguayo Danilo Arbilla, ex presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), revela en esta entrevista que la libertad de prensa se encuentra en uno de sus momentos más difíciles en el hemisferio, por los ataques que sufre de los narcotraficantes, las bandas armadas y las formas sutiles de dominación ejercidas desde los gobiernos. Directivo del semanario Búsqueda de Montevideo, Arbilla es un implacable crítico de los gobiernos autoritarios.

–¿Cuántos como usted, de los guerreros de la libertad de prensa, van quedando de aquellos años duros? 
–Ya hace 30 y pico de años que estoy en esto. Antes la lucha era más visible. Ahora se está dando una combinación muy peligrosa contra la libertad de prensa, contra el derecho de información de la gente. La crisis económica es un factor que no se tenía en cuenta. Se estima que es una de las más grandes de los últimos 100 años. 

–¿Cómo va a afectar a la prensa? 
–Va a afectar negativamente en su tarea de cumplir con la información. Hay también un recrudecimiento de la violencia directa en nuestros países contra los periodistas... 

–En México es alarmante... 
–En el norte, el narcotráfico ataca decididamente a los periodistas. Se los mata. No tienen sutilezas, ni consideración, ni les importa tampoco. Por otro lado, están siempre los enemigos más disimulados, los gobiernos que quieren dominar sutilmente los medios de comunicación... 

–¿Cambiaron de estrategia los gobernantes en comparación con los de antes? 
–Cambiaron. Antes eran más ordinarios. Se parecían más a los narcotraficantes de hoy. Además llevaban presos a los periodistas y directores, clausuraban diarios. Cometían arbitrariedades flagrantes.

–¿Cómo hacen ahora? 
–Atacan a los medios a través de distintos instrumentos de poder. Con la publicidad oficial castigan a los que no responden a sus directivas, que actúan independientemente, y premian a los que siguen la línea o están atentos a lo que piensan desde el poder, para satisfacerlos. Lo hacen a través de la acción fiscal. Persiguen a los medios, a los periodistas. La gente no ve eso. Por otro lado, ofrecen a sus amigos facilidades para que se apoderen de los electrónicos. 

–¿Por qué particularmente los medios electrónicos? 
–Los medios electrónicos son mucho más masivos que la prensa escrita. Llegan más... 

–¿Significa que perdió fuerza la prensa escrita? 
–Ha perdido cierta fuerza, pero la prensa sigue siendo el medio de comunicación que fija el menú. Eso es lo que molesta mucho al que está en el poder y es autoritario. Con los medios electrónicos ellos pueden frenar que se divulgue con amplitud lo que la prensa escrita marcó. ¿Por qué se preocupan tanto de la prensa (escrita) si no llega tanto? Les preocupa porque la prensa escrita fija el menú y los medios electrónicos están todo el día multiplicando y testimoniando con declaraciones, entrevistas, reportajes, lo que dijo. Entonces, qué es lo que quiere un (Hugo) Chávez, para dar un nombre. No quiere una televisión independiente. Por eso cierra Radio Caracas Televisión. Por eso ataca tanto a Globovisión. Si no estuviera Globovisión, Chávez estaría atacando a la prensa escrita. Eso se reproduce en diferentes países. 

–¿Hacen lo que hacían los gobiernos de antes? 
–Es mucho peor. Lo hacen disimuladamente con una seudolegitimidad... 

–Como hacía Stroessner en el Paraguay. Le daba una fachada de democracia a su gobierno... 
–Exactamente. Lo gracioso de esa fachada de democracia es que la gente creía que era democracia porque había elecciones. No solo Stroessner hacía elecciones. Trujillo en República Dominicana hacía elecciones. Somoza en Nicaragua hacía elecciones. Hacían elecciones porque controlaban todo. Todo eso que hacían ellos, ahora también lo hacen. 

–¿Quién? 
–Lo hace Kirchner en la Argentina... 

–Usted es un crítico de Kirchner... 
–Es terrible ese hombre. Está tratando que sus amigos compren prácticamente todos los medios de la Argentina. O está tratando que los medios se dediquen a otra cosa que no sea informar: al entretenimiento, a las cosas que distraen y que dispersa la atención de la gente. Y si es preciso, ayuda a sus aliados con dinero y a los otros no les da. Maneja la publicidad oficial con ese criterio. Kirchner no hace como Chávez. No dice: “Yo sigo en el poder hasta el fin...”. Kirchner es más sutil.

–¿Alterna con su señora?


– Nadie en la Argentina ignora que su esposa no manda nada. El sigue actuando. Utiliza el helicóptero presidencial como si nada. En Uruguay también hay un avance de los allegados al gobierno que empiezan a tomar posiciones en televisión, en radio. Es el Estado interviniendo en nuevas técnicas de monopolio de la prensa. Todo esto afecta seriamente el derecho a la información de la gente. Afecta a la democracia. 

–Ellos dicen que afecta al derecho de los propietarios de medios... 
-No. Es el derecho a la información de la gente. Les llega información sesgada. No es el derecho de los propietarios. Usted va a ver que se van apropiando de canales de televisión, de radios. Eso es muy grave. Fidel (Castro) es mucho más franco. Todo es del Estado. Chávez ha creado cientos de radios que repiquetean para él. La prensa escrita no tiene el alcance y la fuerza de antes, pero su fuerza se trata de mellar impidiéndole que tenga esa repercusión. Es decir, son ataques combinados que hacen que esta sea una época muy difícil, muy difícil para la libertad de prensa, para la pluralidad de la información. 

–¿La revolución tecnológica, Internet, no es acaso el fenómeno que pudo haber debilitado a la prensa? 
–Internet es un tema que preocupa mucho a los gobiernos, por eso es que tratan de manejar los datos. No quieren dejarlos en manos privadas. Internet es casi indomable... 

–Información instantánea... 
–Sí, pero es controlado en Cuba, en China... 

–Algo siempre filtra... 
–Sí, pero se controla y se controla mucho. Además se puede limitar el acceso. Es también un arma muy peligrosa. Tiene otro elemento. La radio, la televisión tienen un responsable. Internet puede no tener un responsable. También ensucia la información. 

–¿Estos gobiernos de izquierda tienen alguna diferencia de los de derecha que antes monopolizaban el poder? 
–Tienen el mismo afán de dominar la información que tiene cualquier gobierno autoritario. Estos los visten de alguna forma. Muchos profesionales del periodismo no se dan cuenta. Las radios comunitarias son un ejemplo. En muchos países se han transformado en voceros... 

–¿Del gobierno? 
–De los llamados gobiernos progresistas, con publicidad oficial. Por eso le digo, son formas de penetración mucho más disimuladas. Tienen una práctica exactamente igual que los gobiernos dictatoriales. Vuelcan los recursos del Estado en favor de aquella prensa amiga y castigan a los que consideran sus enemigos. Tienen un doble criterio. La ley para los enemigos. Para los amigos no existe la ley. 

–De ustedes dicen que defienden a la oligarquía... 
–No. No es eso. Antes si a usted le metían preso los militares, a partir de ese momento pasaba a ser un héroe. Ahora, no le meten preso. Le acusan de defraudar al fisco. Inventan las cosas. Hay algunas conquistas. La justicia argentina por ejemplo obligó al Gobierno a darle publicidad a una editorial muy conocida. A los diarios amigos le da publicidad oficial para llenarlos de oro. Es difícil competir así. Los van matando de inanición. Quien empezó con todo esto fue Fujimori. 

–¿Cómo presionaba? 
–Intervino un canal de televisión que se llamaba Frecuencia Latina. Era independiente y lo intervinieron. Los accionistas minoritarios denunciaron al dueño, que era un tal Baruck Ivcher. Dijeron además que era extranjero. Fujimori dijo que esa era la ley, la justicia. Algunos creen que la noticia ya está completa cuando se publica: “En México mataron a tantos” sin hurgar en los detalles. En realidad, la información está completa cuando dice por ejemplo: “en Argentina el grupo tal compró tales y tales medios y el propietario era chofer que se hizo millonario de repente y ahora tiene dos diarios, siete radios, dos canales de televisión y además, era chofer de los Kirchner”. Es decir, hay una serie de hechos mucho más complicados, pero todos manejados desde el poder, que avanzan en forma totalitaria contra la información y que no es fácil. A eso se le suman las bandas, los narcotraficantes, la crisis económica.

–¿Cuál es su conclusión? ¿Es el mismo verbo que conjugan los que estaban antes y los de hoy?
–La prensa siempre molestó al poder, de derecha o de izquierda.

–¿El poder les transforma?
–La información es parte del poder. Al rey no le gusta que le digan en un titular “el rey está desnudo”. Los que están en la oposición claman por la libertad. Pero cuando llegan hacen exactamente lo mismo. Siempre el culpable es el mensajero. Todo eso no es nuevo. No es de izquierda o de derecha. Es un problema, casi de la relación entre el poder y los medios que tratan que la gente ejerza su derecho a saber. Creo que estamos en uno de los momentos más difíciles, porque se ha agregado una serie de elementos. Se ha agregado la crisis económica y se han sumado gobiernos mucho más sutiles para reprimir a la prensa libre.

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color 
Miércoles, 11 de marzo del 2009