Martes, 23 de Octubre de 2018

Gobernantes democráticos terminan siendo enemigos de la prensa independiente

“Es triste tener que reconocer, gobernantes democráticos terminan siendo enemigos de la prensa independiente”, afirma en esta entrevista Gonzalo Marroquín, director de Prensa Libre de Guatemala, vicepresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), ex titular de la comisión de libertad de prensa de la entidad que comienza hoy su reunión de medio año en Asunción. Hay jefes de Estado que, de demócratas, devienen en autoritarios. No respetan la libertad de expresión aun cuando se declaran bastiones de la democracia.

–¿Son las mismas las amenazas contra la libertad de prensa en Centroamérica que en el resto del continente? 
–Los problemas, como en toda América Latina, tienen que ver más con la vinculación política, con gobiernos intolerantes que continuamente pretenden restringir, controlar los espacios de libertad de prensa y los medios de comunicación, de legislar para limitarle el derecho a la información, y promover los medios pro gubernamentales. 

–Todos coinciden en que solo en México es algo distinto...
–El ataque del narcotráfico a la prensa en México es tan violento como en su oportunidad lo fue en Colombia. 

–¿Qué secuelas dejó sobre la libertad la guerrilla en Centroamérica?
–Nicaragua, El Salvador y Guatemala tuvieron procesos de negociaciones para la paz. La guerrilla terminó convirtiéndose en partido político. En Nicaragua vimos una actitud muy fuerte porque era muy poderoso el Frente Sandinista. En El Salvador ocurrió algo muy parecido. El FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional) se volvió muy fuerte. Según las encuestas, podría ganar el domingo las elecciones. En el caso Guatemala, la guerrilla tuvo una repercusión mucho menor a nivel popular. Entonces, el partido político que surgió de la guerrilla también es mucho más débil. No tuvo ni el 4% en las últimas elecciones. 

–¿Estas llamadas “maras” (bandas de jóvenes armados) son residuos de la guerrilla? 
–Los que salieron del país por razones políticas, la mayoría de ellos volvió con la apertura democrática. Sin embargo, nuestros países han continuado exportando mano de obra, por llamarlo de alguna manera, hacia los Estados Unidos, buscando mejores oportunidades. Las remesas familiares se han convertido en uno de los principales sostenes económicos. Este fenómeno ha coincidido con el involucramiento de muchos jóvenes en pandillas juveniles, especialmente en Los Angeles, que vinieron a replicar en nuestros países, pero con mucha más violencia. De eso tenemos en Guatemala, El Salvador y Honduras. 

–¿Cuál fue su repercusión? 
–Las llamadas “maras” han llegado a poner en jaque a la sociedad a través no solo de acciones muy violentas de estos jóvenes, sino que a través de las extorsiones, los secuestros y en todos los hechos delictivos en los que ellos participan. Se ha convertido en un problema muy complejo. Generan una violencia impresionante en nuestros países. 

–¿Dónde están los principales focos de amenazas contra la libertad de prensa en el continente? 
–Tenemos el caso de Cuba, donde no se permite la libertad de expresión. La libertad de informar, el derecho a ser informado no existe. Los periodistas que han intentado hacer alguna labor informativa fueron condenados. 

–¿Cuántos condenados? 
–Hay más de 25 periodistas condenados a penas que superan los 20 años de cárcel... 

–Como si fueran homicidas... 
–Así es. Es increíble. Simplemente no existe libertad de prensa. Después estamos los países restantes, América Latina, Estados Unidos, que nos llamamos democráticos, pero que muchas veces no se respeta la libertad de expresión... 

–¿Cuáles son los niveles de falta de respeto a la libertad? 
–Son diferentes niveles de intolerancia de los gobiernos por un lado. Por el otro, están los niveles de control que los gobiernos pretenden ejercer cuando se convierten de democrático a autoritario. El caso de Venezuela es el primer eslabón. Ahí prácticamente encajan todos los gobiernos latinoamericanos que más o menos muestran una intolerancia hacia la democracia. Hay honrosas excepciones. También está el fenómeno del narcotráfico. México es el país donde es más peligroso ejercer el periodismo. 

–¿Cuál es la situación de Estados Unidos después de la salida de Bush, al que se atribuyeron tantas violaciones a la libertad de informar? 
–Tengo entendido que el presidente Obama está cambiando toda la política que ha mantenido hacia los presos de Guantánamo en la parte jurídica y supongo y espero que sea también relacionado al acceso a la información.

–¿Se sigue castigando a los periodistas que se niegan a revelar sus fuentes? 
–Siguen las presiones para que revelen sus fuentes ante jueces y fiscales. Hay más de 20 casos... 

–¿De condenados? 
–No, no. Son demandas o procesos que se han iniciado. Nosotros creemos que eso debe cesar. Hay un proyecto de ley en el Congreso, en el Senado norteamericano, que esperamos que pronto garantice el secreto de la fuente de información.

–¿Cuál es la principal preocupación de la SIP, hoy?
–Como siempre, lo que más nos preocupa es el asesinato de periodistas en primer lugar o las amenazas en contra de periodistas. Luego están los procesos judiciales que entablan contra los medios. Luego está la publicidad, un instrumento que usan los gobiernos para premiar o castigar. 

–¿Eso se repite en los países en mayor o menor grado? 
–Cada vez pareciera que hay una tendencia más fuerte... 

–¿Los gobiernos se copian? 
–Sí, los gobiernos que utilizan a la publicidad como una herramienta, sobre todo para castigar a los medios que están en contra de ellos. Esto encontramos en Venezuela, Argentina, Uruguay, ahora en Guatemala. Hemos visto en Nicaragua lo mismo. Lamentablemente vemos que esta práctica se repite en gobiernos que se llaman democráticos, pero con prácticas antidemocráticas. 

–¿Cuál es la diferencia con los autoritarios de antes? 
–La forma de reprimir a la prensa ha cambiado. Se asesina menos periodistas por los grupos paramilitares, del gobierno o instituciones estatales. Por otro lado, se ha innovado en la represión a la prensa...

–Es más refinado... 
–El fin es el mismo: callar a la prensa. 

–¿Ustedes tienen contabilizado cuántos presidentes atacan a la prensa en el continente? 
–Yo diría que es el 80% de los presidentes. Siempre terminan atacando a la prensa y tratando de restarle credibilidad...

–¿Hasta los que entraron con esa aureola de demócratas, con gran respaldo del electorado? 
–Así es. Lo encontramos prácticamente en todos los gobernantes. Ahí es donde demuestran su intolerancia a la crítica, a ser verdaderamente democráticos, a liberar el acceso a la información. Lo vemos repetido en casi todos los países. Es triste tener que reconocerlo: gobernantes democráticos terminan siendo muchas veces enemigos de la prensa independiente. 

–¿Hay alguno o algunos que particularmente le hayan defraudado? 
–La verdad es que en las campañas electorales de casi todos los presidentes, unánimemente, prometen respetar la libertad de prensa, el derecho que tiene la población a recibir información. 

–En la práctica es distinto... 
–Claro, nos encontramos con un Hugo Chávez, un (Rafael) Correa... No quisiera mencionarlos solo desde el punto de vista ideológico, porque a veces nos atacan a los de la SIP diciendo que son señalamientos ideológicos. No. Esto ocurre tanto en la izquierda como en la derecha. Incluso un presidente que era tan proclive a defender incluso las posiciones de la libertad de expresión y de prensa como es el presidente Uribe de Colombia, finalmente en muchas de sus acciones ha sido represivo en contra de periodistas. Es una reacción de intolerancia de nuestros políticos que evidentemente no están preparados para aceptar el rol que tiene la prensa, que no es otro que el de informar. Todos esperan que el rol que tenga la prensa sea el de aplaudir y no el de señalar los errores que se están cometiendo... 

–A ustedes, los propietarios de periódicos se los identifica con la derecha, por supuesto. Los señalan como los herederos de las riquezas del pasado, de los gobiernos oligarcas... 
–La SIP representa a más de 1.300 medios impresos. Hay diferentes ideologías. En Estados Unidos tenemos demócratas como podría ser The New York Times, The Washington Post, pero tenemos también diarios muy conservadores como el Chicago Tribune o el The Wall Street Journal, que podrían ser considerados como de derecha. Lo mismo sucede a lo largo y ancho de toda América Latina. Lo que sucede es que es mucho más fácil desacreditar a una institución como la SIP que, en realidad, lo que hace no es defender una posición ideológica, ni siquiera defender privilegios para sus propios asociados, sino lo que nosotros hacemos es señalar y defender principios y valores como la libertad de expresión, el derecho a informar y a ser informado.

–¿La crisis económica realmente repercute como en Estados Unidos o eso es solamente una excusa para despojarse de personal? 
–En toda América Latina estamos viviendo un nivel diferente al de Estados Unidos, pero repercute en la inversión que se hace en las redacciones. Lo que yo me temo es que si los periódicos nos vemos afectados por la situación económica, lo que va a suceder es que va a haber menos capacidad de investigar y de conocer información. Lamentablemente ese efecto negativo repercutirá en el derecho que tiene la población de recibir información. 

–¿Cómo capeó Prensa Libre los embates de la violencia para sobrevivir y ser el periódico más importante de Guatemala? 
–Tuvimos 36 años de violencia, hasta el 96. Fue asesinado en ese período un gerente del periódico, uno de los socios fundadores. Fueron secuestrados dos directores del diario. Prensa Libre pagó con sangre y sacrificio el mantener la voluntad de informar en el período de la guerra. Otros periódicos sucumbieron en ese proceso... 

–¿Qué pasó? ¿Se adaptaron, se amilanaron? 
–O se adaptaron perdiendo su circulación o cayeron en una autocensura muy drástica y también se vieron mermados en su circulación y su penetración como medios de comunicación. En general fue un período muy difícil, indudablemente...

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Viernes, 13 de marzo del 2009