Martes, 23 de Octubre de 2018

El Presidente tiene salida, todavía no está atrapado

El líder de Patria Querida, Pedro Fadul, cree que con la ley de descentralización se estaría boicoteando la capacidad del presidente Lugo de administrar los fondos del Estado. “Siempre habrá personas que quieran boicotear este proceso. Es bueno saber que el Presidente tiene salida. Todavía no está atrapado. El tiene que tomar nomás la iniciativa”, remarca Fadul en esta entrevista.

-¿El proyecto de descentralización está bien encaminado, o como dice la gente del Gobierno es un intento de boicot? 
-Si eso dijo el Gobierno, tiene razón. Descentralización sí, pero no así. Yo creo que no hace falta complicar tanto para descentralizar bien. Yo creo que no hacen falta ni siquiera nuevas leyes. 

-¿Cómo descentralizar entonces? 
-El presidente de la República puede descentralizar vía acuerdos o vía decretos, como ya se hizo antes en algunos lugares de país: acuerdos con gobernaciones o con intendencias para trabajar en rutas, mantenimiento de escuelas, hospitales, para lo que sea. Me apena ver que un tema tan sensible, tan interesante para el desarrollo, sea tan manoseado... 

-¿Por qué manoseado? 
-Este tema tiene muchos flancos, desde inconvenientes constitucionales hasta meramente prácticos. De país unitario nos quieren convertir en país federativo. Se le sacan enormes poderes al presidente de la República. 

-La Constitución habla de descentralizar. No se puede decir que es un invento... 
-Claro que sí. Pero la Constitución no permite hacerlo de cualquier manera. En la campaña electoral, cuando me preguntaban qué es lo primero que iba a hacer si era elegido presidente, yo respondía que le reuniría a los líderes de las 250 ciudades del Paraguay. Agarraría 250 pizarrones en una gran cancha de fútbol, y esos líderes pondrían en esos pizarrones las cosas que quieren hacer este año, y haríamos acuerdos públicos de descentralización, con los diarios y la televisión enfrente, como testigos, en donde el Poder Ejecutivo y ellos, gobernaciones, intendencias y sociedad civil, llevaríamos adelante en forma práctica las cosas. Eso es lo que hay que hacer. No hay que complicar mucho más. No hacen falta ni siquiera nuevas leyes. 

-¿Qué es lo que se busca entonces? 
-Y no sé. Por ahí alguien quiere promover su figura política para ser presidente del Partido Liberal, o por ahí se quiere boicotear, o llenarse la boca con discursos que agraden a los oídos de la gente. Si es así, estamos bastardeando el proceso innecesariamente, agregándole complejidad y perdiendo el tiempo en cosas que no nos ayudan para nada. 

-¿Hay que borrar de la Constitución la descentralización? 
-Hay que descentralizar gradualmente: gobernación por gobernación, intendencia por intendencia, aspecto por aspecto. No están preparados ni el gobierno central, ni el presidente, ni los gobiernos subnacionales para que este proceso se produzca así, de un día para otro, para administrar todas las rutas, las escuelas, las recaudaciones y los hospitales, de un día para otro. No están capacitadas las personas. No tienen los recursos. Esos procesos hay que hacerlos de manera racional, de manera ordenada, de manera gradual. Para eso se conversa. No son idénticos los niveles de avance en todas las comunidades. 

-Por supuesto... 
-No son idénticos los niveles de necesidades en todas las comunidades. No todas las comunidades quieren hacerse cargo de su hospital o de su ruta o de su escuela. Entonces, se hacen acuerdos individuales para ver qué pueden administrar y qué no, de manera que no termine todo en una descentralización del desorden, el caos y la corrupción. 

-Los políticos que llevan adelante el proyecto hablan de corrupción en Asunción...
-Totalmente de acuerdo. Quién puede negar eso. Pero tenemos esta vez la suerte de que el 20 de abril la gente votó un cambio de gobierno, un cambio de color. Pues llegó esa hora. Cayó el Partido Colorado. Esperamos que las personas que están al frente administren mejor los fondos. Se puede descentralizar sin bastardear el tema. Sin populismo, sin agredir la Constitución ni los poderes que tiene el Ejecutivo. 

-¿En qué sentido se podría agredir al Ejecutivo? 
-Se crea un consejo donde el ejecutivo es apenas uno entre varias personas de otros poderes, gobernaciones y municipios. Yo creo que tenemos una enorme tendencia a la complicación. Pienso que ya llegó la hora de darnos cuenta de que cayó el Partido Colorado y terminar con ese “ay qué bárbaro” que escuchamos todos los días: “ay qué bárbaro lo que nos encontramos en el ministerio”, “ay qué bárbaro lo mal que hacían las cosas los colorados”, “ay qué bárbaro cómo nos sumergieron en la pobreza los colorados”, “ay, qué bárbaro la corrupción”, “ay qué bárbaro la pobreza”, “ay, qué bárbaro, los colorados tienen la culpa de todo”. Bueno, hermano. Avisemos. Pongamos carteles gigantes que digan: “Ya cayó el Partido Colorado”, porque, si seguimos jorobando van a volver a ganarnos en el momento menos pensado... 

-¿Ellos están detrás de la descentralización? 
-Yo creo que sí. No estoy seguro pero creo que votaron a favor colorados y liberales. 

-¿Es sospechoso que lo hagan ahora? 
-Totalmente. ¿Por qué no lo hicieron antes si estuvieron 20 años en el poder? Pero no es prudente tratar de adivinar las segundas malas intenciones de la gente que está a favor de esto. Siempre habrá personas que quieran boicotear este proceso político. Eso hay que imaginarse. Lo que es bueno saber es que el Presidente tiene salida. Todavía no está atrapado. El tiene que tomar nomás la iniciativa. El tiene que ganar a la gente que tiene segundas intenciones. Pudo haberse anticipado ya en agosto. No lo hizo, pero todavía puede hacerlo. Tiene que convocar a los líderes de las comunidades y con ellos hacer acuerdos de descentralización. Control, control, control. No hay otro mecanismo. Este sigue siendo el momento esperado hace 60 años para cambiar. 

-La gente se ahoga en retórica. Ese parece el problema. 
-Cuesta mucho cambiar el chip. Desde mi tatarabuelo hasta hoy, el tipo lo que hizo fue protestar contra los colorados. Bueno, hoy ya es gobierno la oposición pero se sigue con el mismo chip, protestar contra los colorados. Pero yo les advierto. Los colorados son tan hábiles que se están relegitimando rápidamente. 

-Se están rearmando... 
-Están en su purgatorio. Eso puede durar 2, 3, 4 años antes de regresar reagrupados y relegitimados, confesados, redimidos. Habrán purgado sus culpas, limpiado sus responsabilidades de 60 años ante la opinión pública. 

-Van a decir que los que están no son capaces de gobernar... 
-Tomemos conciencia de que este momento ha sido el sueño de millones de personas en los últimos 60 años. No desperdiciemos el caudal más gigantesco de esperanza que conoce la historia de esta patria. Jamás nadie volverá a tener tanta esperanza... 

-¿Ese chip se introdujo en la cabeza de este gobierno? 
-El chip cultural básico es: “Siempre alguien tiene la culpa de mi problema”. Tienen la culpa los españoles, los indígenas, los brasileros, la Guerra de la Triple Alianza, Stroessner. Los últimos culpables son los colorados. Nos quedamos sin culpables. Si no tomamos conciencia y no cambiamos de chip, vamos a llegar al próximo año culpándoles de todo a los brasileros, o a los sojeros o a los ricos, o a los campesinos. 

-Enemigos imaginarios... 
-Vamos a encontrar enemigos dentro de nosotros mismos. Para minimizar esos riesgos, el Ejecutivo nos ayudaría mucho que tome iniciativas. 

-¿Qué le critica a Lugo? 
-El viene del episcopado. ¿Cómo se comportan los sacerdotes, los obispos? Ellos escuchan y le despiden a uno con una bendición y unas buenas palabras y unos buenos deseos. Escuchan al campesino, al empresario, al divorciado, al casado, al soltero. Pero después de escuchar, ¿qué hacen? Le dan la bendición, al sur, norte, al este y al oeste y se acabó. 

-La vida pública es distinta. 
-En la vida temporal, además de las bendiciones se necesitan acciones, sistemas, controles. Yo creo que hoy estamos obligados a construir la esperanza. Ayudar a este gobierno no es ayudarlo a Lugo sino ayudar al país. 

-¿Usted está dispuesto a ayudarlo efectivamente? 
-Nosotros le estamos ayudando muchísimo. Estamos plenamente involucrados como opositores. Al oponernos a esta ley de descentralización lo estamos ayudando también. Nosotros hemos acudido las veces que nos convocó. Incluso fuimos el único partido de oposición, porque no se fueron ni Unace ni los colorados. Hasta le acercamos al vice una propuesta de estrategia de desarrollo, de aquí a 15 años, para ir sabiendo hasta dónde vamos a llegar cada año. 

-¿Y si le propone, no trabajaría desde el Ejecutivo? 
-La gente no nos votó para Ejecutivo. Nos pidió ayudar a controlar al Gobierno. Hay que respetar eso. Lugo no necesita una persona de más o de menos. Lo que falta es voluntad política, iniciativa y organización, cosa que nosotros hubiéramos querido que se planificara antes con una concertación, capaz no solo de ganar las elecciones sino de generar las transformaciones. 

-Hacer algo como Chile... 
-Me habrán escuchado hablar así desde mucho antes de la campaña. El objetivo no era solamente ganar a los colorados sino generar las transformaciones. Pero no pude convencer de eso a mucha gente. Estaba demasiado fuerte la idea de que el objetivo era echarle a los colorados. Era el único objetivo válido. 

-Así como en el 89 era echarlo a Stroessner... 
-Y sí. Está bien. Yo no pude convencerle de otra cosa a la gente. Nos decían que Patria Querida era el espacio más serio, pero que no podíamos ganar porque el objetivo fundamental era echarles a los colorados. “No nos gustan mucho los liberales. No nos gusta mucho Lugo tampoco, pero son los únicos que pueden echar a los colorados y tenemos que echar a los colorados”. Así decían ellos y yo les preguntaba: ¿qué va a pasar al día siguiente? Y me contestaban: “Y no sé. No importa”. Bueno. Le echamos a los colorados y hoy parece que sí le importa a la gente lo que pasa en el día a día, en el día después. Y bueno. Asumamos con responsabilidad lo que elegimos...

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Domingo, 21 de diciembre del 2008