Martes, 23 de Octubre de 2018

Lugo está siendo muy acosado por los adulones

Veterano militante del Partido Liberal, Alberto Nicanor Duarte lanzó su séptima obra “Propuestas diplomáticas”, donde ofrece recetas para repotenciar nuestras relaciones exteriores. Duarte cree que la clave es la revitalización de Urupabol, el eje Uruguay, Paraguay, Bolivia. En esta entrevista, advierte que Lugo debe tener un carácter muy fuerte para vencer a sus adulones.

–¿Cuáles son sus propuestas diplomáticas? 
–En “Propuestas diplomáticas” yo quiero mostrar un camino para repotenciar nuestras relaciones exteriores a partir del bloque Mercosur y, más específicamente, de la revitalización del antiguo proyecto Urupabol (Uruguay, Paraguay, Bolivia).

–¿Por qué Urupabol? 
–Tenemos más semejanzas, más similitudes, más interrelación entre los países menores del Mercosur.

–Aunque la Guerra del ’32 nos sigue distanciando. Ni ruta asfaltada tenemos...
–El Tratado de Paz fue bueno, por el fruto. Ni en Bolivia ni en el Paraguay se pudo conmocionar una opinión adversa. Los extremistas bolivianos, los radicales paraguayos no pudieron crear un revanchismo y, en mi opinión, es una demostración de que el tratado no fue malo. Si hubiera sido malo como el tratado de Versailles en la Segunda Guerra Mundial, enseguida hubiera creado un rencor, un abismo.

–Hubo, sin embargo, mucho tiempo de aislamiento...
–Correcto, pero insisto: no se pudo agrandar un revanchismo. Acá, incluso, hasta hoy se habla de “la entrega del Chaco”. En Bolivia dicen lo mismo de sus negociadores.

–Los colorados dicen que los liberales entregaron gran parte del territorio conquistado, los franquistas también.
–La entrega, con relación a qué, ¿con relación al tratado Decoud-Quijarro?, ¿con relación al tratado Benítez-Ichazo?, ¿con relación al tratado Aceval?

–Con relación a los hitos cuando se detuvo la guerra, a pocos kilómetros del Parapití.
–Con relación a la posición bélica, se retrocedió. Eso no es fantasía. Pero esa posesión ¿podíamos mantenerla? ¿La guerra da derecho por sí sola? ¿No hubiéramos provocado una reacción boliviana sostenida por otros países? Era insostenible. Paraguay estaba demasiado desgastado. Connotados colorados están de acuerdo conmigo. El país estaba exangüe. La gente ya no quería retornar al campo de batalla. Pero en fin, esas son especulaciones.

–¿No le parece que sigue latente la desconfianza?
–Hay evidentemente desidia, abandono, pero espíritu de belicosidad, no creo. No es razonable pensar así.

–¿Cuál debe ser la estrategia para que los caminos del mundo pasen por aquí?
–Primero, tenemos que erradicar la deshonestidad y la coima. Acá debiéramos potenciar el Chaco con la habilitación de una zona franca en Mariscal Estigarribia, para explotar ese megaaeropuerto que tenemos, abrir otra zona libre en la triple frontera con Bolivia y Argentina. No es suficiente conformarse con la explotación agropecuaria. Tenemos que insistir con la venta de servicios. En la industria mecánica podemos actuar. Tenemos mano de obra barata y energía en abundancia. Tenemos agua en abundancia. Hay industrias que necesitan mucha agua. Entonces, creo que están dadas las condiciones para el despegue. La diplomacia paraguaya debe colaborar enérgicamente.

–Muchos están convencidos de que el estancamiento paraguayo fue provocado por los vecinos...
–Yo no admito que digan de los paraguayos que seamos minusválidos o desvalidos. Al paraguayo lo que le falta es gerenciamiento político. El único defecto del paraguayo es su desestructuración política. No podemos ser los más analfabetos, los menos honestos, los subalimentados. Eso se tiene que quebrar.

–¿La inexperiencia acaso no conspira en contra del nuevo gobierno?
–El presidente electo tiene que tener un carácter muy fuerte para vencer a los adulones, que tienen una extraordinaria habilidad para trepar.

–Para seducir.
–El mariscal invicto del Chaco no perdió una sola batalla. Pero volvió y fue derrocado por los adulones. De ahí tiene el baldón, la vergüenza de la Constitución del ’40. Lo vencieron sus adulones. La experiencia ajena es oportuna y barata. Lugo está siendo muy acosado por los adulones.

–Los que aspiran cargos solo piensan en volverse ricos.
–Muchos piensan así. Creen que la función pública obra milagros económicos inmediatos o les da la posibilidad de dar un buen golpe de sinvergüencería. Es toda una mentalidad. En este país no hubo dirigencia política. Caudillos sí, pero dirigencia, no.

–Lo curioso es la desorientación de los liberales. Ya hacen oposición, pero son oficialistas.
–Yo no creo que sea así. Se quiere satanizar. Se inventa una palabra, que es cuoteo. La democracia es representación. Eso es categórico: la representación electoral y la intelectual, la representación del oficio, de la capacitación. El ingeniero Canese no tiene la representación electoral que puede tener Mateo Balmelli, pero tiene la representación intelectual y el oficio de muchos años en el tema. ¿Mateo Balmelli tiene esa misma consagración en el tema de Itaipú?

–¿Acaso el líder del Ejecutivo no tiene el derecho y el riesgo de elegir a sus colaboradores?
–Nadie pone en duda eso. No podemos aplaudir lo que consideramos un error. La legitimidad del mando. El tiene la lapicera. Eso no está en duda. Lo que queremos es que acierte lo más posible. La bandera del presidente es la renegociación de Itaipú. No descalificamos. No es grave, pero lo que queremos son personas de relieve.

–Los aliados convulsionan cada vez que Lugo elige un colaborador. La pregunta es: ¿cómo estarán los colorados, en coma?
–No es así. El sistema republicano occidental es discutir todo y en cualquier momento. Esa es la convivencia en la discrepancia. Lo otro es el desorden impuesto, que equivale a stronismo. Es un desorden aquietado, no discutible. Nosotros no tenemos que escandalizarnos por la discrepancia y la discusión...

–Algunos hablaron hasta de ruptura, por la elección de Mateo o del nuevo canciller...
–Esos son los totalitarios que están acosando el sistema democrático. Antes que la cuestión de polca y de trapo, la trayectoria moral de la persona debe ser prioritaria a cualquier otra consideración. 

–Hay más cuestionamiento dentro de los propios sostenes de Lugo que entre los colorados por la responsabilidad de su derrota...
–Es lógico que la gente que más se puede contrariar es a la gente amiga, la que alentó esta esperanza de llegar al poder. Pero insisto, el cuoteo es una palabra satánica creada por algunas personas. Acá la democracia es representatividad electoral e intelectual. Por otro lado, la discusión es inevitable. Nadie pone en duda la legitimidad de la decisión del presidente. Lo que queremos es aportarle alguna información para ver si se aproxima más a los aciertos. Cuando nos manifestamos insatisfechos es una crítica positiva.

–Otra curiosidad folclórica es la aparición como hongos de nuevos gremios, asociaciones para pescar en río revuelto... 
–Comparto, aplaudo ese criterio. Son los trepadores, los oportunistas que quieren una oportunidad para medrar en el sistema. Lo que vale en este momento es tener en cuenta que hoy estamos viviendo una hazaña y que, en todo caso, que algunos todavía se detienen en niñerías. Es la primera vez que logramos una hazaña incruenta, por primera vez...

–Por primera vez...
–Sí, señor. Por primera vez. Hubo rotación entre los liberales, entre los colorados, pero de un gobierno al otro, al distinto, no. Es la primera vez. Eso tenemos que destacar todos los días. Esta es una hazaña de los seis millones de paraguayos.

–¿Y esta hostilidad que flota en el ambiente, no se puede pensar que estamos ante una primavera del ’46 y nada más?
–Fíjese lo que hemos derrotado: “el que no está con nosotros, está contra nosotros”. Ahora, para nosotros, los demócratas, “el que no está con nosotros, vive y convive con los mismos derechos que nosotros”. Ellos decían: “Vinimos a balazos y a balazos nos tendrán que echar”. Hoy decimos: “Vinimos con los votos y con votos nos podrán echar”. ¡Qué maravilla, pero qué revolución es esa! La del 20 de abril fue una obra extraordinaria.



Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Viernes, 1 de agosto del 2008