Martes, 23 de Octubre de 2018

No encontré ningún puñal en ese cuerpo de la Iglesia

 

En esta segunda parte de la entrevista con Fernando Lugo, dice estar de acuerdo con una ley de prensa. Asegura no estar excomulgado. Se declara a favor de la profesionalización de las FF.AA. y que hará respetar la ley de seguridad fronteriza. Reitera que la renegociación de Itaipú y Yacyretá está entre sus prioridades y que no está en sus planes un acuerdo TLC con EE.UU.

– ¿Usted aprobaría una ley de prensa?

– Estoy de acuerdo con una ley que regule las empresas periodísticas. Yo personalmente no estoy de acuerdo con ningún tipo de monopolio, ni estatal ni privado. Dentro de ese principio, no aceptaría ningún monopolio de la prensa...

– ¿No le parece suficiente la ley penal?

– En ese sentido, yo creo en la prensa responsable, en la prensa investigativa, que le da seriedad a la información. Yo no quiero que exista monopolio de los medios de comunicación.

– Nunca se supo de esa segunda carta suya al Vaticano. ¿En qué consistía?

– Era la misma, en el mismo tenor de la primera del 22 de diciembre de 2006, cuando solicité que se aceptara mi renuncia al ministerio sacerdotal. En los primeros días de enero de 2007, se rechazó mi solicitud y se me negó la petición.

– Desobedeció.

– En ese sentido, me recomendaron que yo desistiera de mi actividad política. Y como no lo hice, vino después esa segunda carta, en la cual me suspenden a divinis del ejercicio pastoral, del sacerdocio y del episcopado, que era precisamente lo que yo había solicitado de alguna forma.

– ¿Cómo toma esa opinión de los obispos que le señalan como un puñal clavado en el cuerpo de la Iglesia?

– Yo creo que la contestación más racional de eso la ha dado monseñor, el Dr. (Secundino) Núñez (postulante a senador por la Alianza). Yo he recorrido dos veces todo el país y me he encontrado con ese cuerpo de la Iglesia y que realmente no encontré ningún puñal en ese cuerpo de la iglesia. Más bien encontré receptividad, aceptación, deseos de seguir adelante...

– ¿Cómo se siente desde que abandonó la Iglesia? No hay otro caso de un obispo.

– Es cierto. Mi caso es único en el mundo. Por eso yo entiendo también la contestación del Vaticano.

– ¿Usted está decidido a seguir en política? Los obispos lo invitaron a volver...

– Yo, hasta ahora, como se suele decir, tengo jugada la suerte de participar en las próximas elecciones. Si la mayoría del pueblo paraguayo decide con su voto que sea presidente, yo quiero hacer un gobierno que pueda garantizar la genuina transición y cambio real. En el 2013 seguramente tendremos oportunidad para pensar, a reflexionar y a decidir también.

– ¿Puede comulgar todavía?

– Yo soy miembro de la Iglesia. Todos los domingos participamos de la eucaristía con Federico (Franco), en el lugar donde estamos. Es la fuente de nuestra espiritualidad y mística. Estoy en comunión con esta iglesia. No estoy excomulgado. Yo tengo una sanción canónica, para pensar. Pero a mí nadie me ha comunicado que yo estoy fuera. Yo pertenezco y amo a esta Iglesia, aún con la sanción que pesa sobre mí.

– Muchos tienen esperanza en un obispo. Creen que no va a mentir. ¿Lo incitan a mentir sus asesores políticos?

– Noo, yo creo que la política, como dice Pío XI, es la expresión más noble de la calidad del amor. Lastimosamente la política criolla está basada mucho en la mentira, el engaño y la demagogia. Eso también tenemos que sanear.

– Si llega a ganar, usted sabe que va a necesitar de alianzas. ¿Cuál es su plan?

– La gobernabilidad no puede escapar a ningún observador. Nosotros ya hemos dicho que queremos llamar a una mesa de reconciliación: hacer un gobierno con la participación de todos los estamentos de la sociedad.

– Usted sí que es un cuerpo extraño, pero en la política...

– Y eso me da ventajas y desventajas. Me da la ventaja de la libertad, de poder relacionarme con todos los grupos, sin preferencias, sin exclusiones, pero también tengo la desventaja de no tener un cuerpo que me pueda sustentar y que pueda sostener las decisiones que podamos hacer. Por eso vamos a necesitar del consenso en la Alianza.

– ¿Qué tiene previsto hacer con las Fuerzas Armadas?

– Las Fuerzas Armadas están muy disminuidas. Yo siempre digo que ojalá se pueda cumplir aquella proclama del general Rodríguez que decía que el estado se debe basar sobre la dignificación de las Fuerzas Armadas. Están más gastadas y mal usadas. Yo creo en su profesionalización para garantizar la seguridad...

– En el tema de la tierra, se le atribuye un doble discurso, uno a los propietarios y otro a los sintierra...

– Noo, yo digo en todas partes: respeto irrestricto a la constitución y las leyes. Así como la ley garantiza la propiedad privada, también garantiza el derecho a la propiedad de los que no tienen tierra. Todo ciudadano paraguayo tiene derecho a estar asentado sobre tierra propia. También garantiza el derecho a la propiedad privada de los que ya tienen.

– Usted habla de cambio, pero ¿qué hace un ex stronista como (Aníbal) Schupp a su lado?

– Y eso garantiza que la Alianza es pluralista, abierta, donde todos entramos con el compromiso de apostar por el país.

– ¿Es cierto que usted asistía a fiestas en Mburuvicha Róga con Wasmosy, con González Macchi, que lo llevaban en helicóptero?

– No, mentira, mentira..

– ¿Qué dice de esa versión de que Schupp es el nexo suyo con Wasmosy?

– Con el ingeniero Wasmosy no tenemos ninguna relación. Es un ciudadano paraguayo, un ex presidente de la República que se merece también respeto...

– ¿Va a desalojar a los brasileños que ocupan la frontera?

– No. Hay una ley que no se ha respetado, la ley de seguridad fronteriza. No se ha respetado lastimosamente. Ahí estuvieron involucrados también las personas e instituciones estatales. La ley de seguridad fronteriza dice que ningún ciudadano extranjero puede ocupar tierras a 30 km. de la frontera, hoy es de 50 km., una ampliación de esa ley presentada por el diputado Vera Bejarano que rige hoy. Pero hay muchos migrantes que ya se consideran paraguayos. Ellos pueden quedarse tranquilos.

– ¿Va a pedir la renegociación del tratado de Itaipú?

– Es un punto fuerte de nuestra campaña la recuperación de la soberanía energética. En ese marco está la renegociación de los tratados de Itaipú y Yacyretá, y si no el tratado, por lo menos el precio justo de la energía que Paraguay dona a Brasil.

– ¿Usted cree que Brasil va a aceptar?

– Yo espero que tanto Brasil como Argentina tengan la racionalidad suficiente, el reconocimiento de que el tratado es injusto con el Paraguay y que podamos fortalecer nuestras relaciones a través de un precio justo de nuestra energía.

– ¿Usted aceptaría un tratado de libre comercio con Estados Unidos?

– No.

– ¿Por qué?

– Porque para eso deberíamos salir del Mercosur. El tratado Mercosur no permite que tengamos tratado de libre comercio con ningún otro país a no ser que renunciemos a cierto estatus para tener TLC con otros países. Yo prefiero seguir profundizando la integración regional aquí en el Mercosur...

– ¿Qué dice de la alternativa bolivariana (ALBA) que ofrecen Venezuela, Bolivia y Cuba?

– Yo estoy de acuerdo con los tratados de integración en el marco del respeto de nuestra soberanía sobre todo, y que los tratados beneficien a nuestro país.

Hugo Ruiz Olazar
Publicado en el Diario ABC Color
Asunción, 24 de marzo del 2008