Miércoles, 21 de Noviembre de 2018

Muchos manipularon groseramente el caso del asesinato de Luís María Argaña

- ¿Entonces, reconoce que Seifart es un perseguido político?­ 
- Yo digo que no tiene por qué estar recluído. Tampoco me explico por qué‚ sancionaron a Juan Bautista Ibañez (fue expulsado del Partido Colorado). Hay muchas sanciones que son injustas. Para mí, un partido sin capacidad moral y política para aplicar sanciones no tiene futuro. Aquí hubo una combinación de espíritu de justicia y sed de venganza que lamentablemente vino a ensombrecer las decisiones correctamente asumidas.­ 

- Si Seifart está injustamente detenido, ¿entonces quiere decir que González Casabianca también está  injustamente detenido?­ 
- Yo creo que sí. Ese caso específico de ellos, incluido “Letradito” Ibañez, yo conozco. 

- ¿Qué hicieron? 
-Nada. Fue una persecución gratuita.­ 
 
- ¿Este espíritu de venganza fue en consonancia con magistrados del Poder Judicial?­ 
- Eso yo no puedo afirmar porque no conozco esa relación. Pero de que en nuestro movimiento muchos cayeron en la tentación de la venganza y de la persecución, es cierto. Yo mismo he sido tentado cuando personas de mi movimiento me pasaban informaciones falsas para sancionar a alguien, con el afán de cobrar facturas personales.­ 

- Se habló de que en su ministerio hubo persecuciones contra docentes o funcionarios catalogados de oviedistas.­ 
- No es cierto. Quiero que me traiga un director oviedista o una directora de cualquier movimiento que haya sido destituido en forma arbitraria.­ 

- Denuncias de traslados arbitrarios, nombramientos digitados sin concurso...­ 
- Denuncias siempre hay muchas. Pero hay que probar. Yo no tengo ese espíritu. No creo en la persecución como motor de la historia.­ 

- Funcionarios despedidos por el “pecado” de haber trabajado para el anterior Gobierno...­ 

- ¿Quiénes? Que vengan y digan o que vayan a la justicia y reclamen. No hablemos de los cargos de confianza. Cuando un ministro asume, obviamente tiene que nombrar sus funcionarios de confianza: el gabinete, los directores, son cargos de confianza. Es cierto, cuando llegué yo traje mi gente. Los que no pertenecían a ideales que nosotros teníamos, lógicamente, tuvieron que irse. Pero en la comunidad docente hay reglamentos para la designación. No digo que las comisiones nacionales, zonales, de selección de méritos y aptitudes funcionan a la perfección, pero reducen drásticamente los procedimientos irregulares o arbitrarios a la hora de distribución de rubros.­ 

- Pero hubo una vendetta...­ 
- Es cierto que persisten como prácticas residuales serios propósitos de perseguir y de extorsionar a la gente por razones políticas partidarias. Eso ocurre entre mis correligionarios y también de otros partidos que controlan poderes locales, municipales y de gobernaciones importantes. Es una cultura que hay que desterrar.­ 

- ¿Se cobraron facturas personales?­ 
- Claaro. Muchos han manipulado y han instrumentado groseramente la muerte del doctor Argaña con fines totalmente egoístas y personales. Gente inescrupulosa que decía por ejemplo: “este oviedista, cuando murió el doctor Argaña estaba bailando”. Entonces se los marcaba.­ 

- La realidad es que hay como un centenar de colorados que están suspendidos o expulsados del partido. Hay un senador al que no se le permite jurar por capricho de Galaverna y Roque Galeano.­ 
- Ellos tienen que reclamar. Ellos tienen que apelar. Para eso están los mecanismos institucionales. Yo no soy abogado ni niñero de mis correligionarios. Se debe recurrir en apelación ante la convención ordinaria del partido.­ 

- ¿No le parece inconcebible que un senador electo no jure porque a un par de senadores bravucones no se les antoja?­ 
- No es para llevar a ese extremo. Yo no conozco el caso particular del senador Velázquez Ugarte. Mi opinión puede ser muy superficial. El Senado tiene su propio reglamento.­

- ¿Por qué desconvocaron de repente la convención ordinaria del partido?­ 
- Igual se puede hacer. En la convención extraordinaria se puede modificar el estatuto para que la ordinaria se haga cuando el partido lo necesite y no cada tres años como está establecido hasta ahora.­ 

- ¿Es cierto que la convención extraordinaria fue convocada exclusivamente para habilitarlo a usted a candidatarse?­ 
- Yo no necesito de ninguna modificación estatutaria para ser candidato a presidente del partido. La reelección que se pretende aplicarme no existe en mi caso. Reelección es postularse para el mismo cargo. ­
Yo no busco una reelección, sino una promoción. Nunca fui presidente del partido. La extraordinaria fue convocada para adecuar el partido a la dinámica de los tiempos que vivimos.­ 

- Para muchos, la imagen que usted se ganó en su anterior administración del ministerio se deterioró bastante en este período.­ 
- Sin embargo, ABC publicó hace unas semanas una encuesta del Banco Mundial donde aparece el Ministerio de Educación como la institución pública de mayor confiabilidad. Yo firmó 25 mil movimientos de personal desde febrero. Distribuimos 400 mil horas cátedra y entregamos 2.700 rubros, nombramientos, jubilaciones, otorgamientos de rubros. ¿Cuántas denuncias tenemos?­ 

- ¿Acaso los diputados no le pidieron un informe justamente por irregularidades?­ 
- Denunció un diputado de La Cordillera sobre dos o tres nombramientos, otro en Horqueta. Inclusive si fueran 100 las denuncias ¿Le parece que incide en esos 25 mil movimientos? Para mí, al contrario, el sistema funciona a plenitud.­ 

- ¿Y la persecución a maestros oviedistas?­ 
- Mentira. No es cierto. Hemos respetado a directoras y supervisoras que tienen simpatías con el movimiento político contrario al nuestro. A mí lo que me interesa es que cumplan su trabajo, porque si ellos son eficientes, me hacen lucir a mí.­ 

- ¿Y qué pasa con los que denuncian?­ 
- Y que vengan.­ 

- Pero dicen que usted no los quiere recibir.­ 
- Un docente que se siente afectado por una medida administrativa injusta puede lograr la reparación por la simple vía del amparo. Que reclame su derecho. Que denuncie. Si no lo hace porque dice que teme represalias entonces que renuncie o se calle, porque no puede ser docente una persona incapaz de ejercer su ciudadanía. Es doblemente grave porque conoce sus derechos cívicos.­ 

- También se lo critica por haber dedicado más tiempo a la política que a sus funciones de ministro de Educación.­ 
- Esa es una lógica también falsa. Porque soy ministro político, con algún poder político, pudimos llevar adelante el proceso de la reforma, la instalación de las comisiones zonales de méritos y aptitudes. Hemos roto viejos privilegios de mi partido que tenía la facultad discrecional de designar docentes por humor de quienes detentaban el mando. ¿Usted cree que si no hubiéramos tenido buenos propósitos hubiéramos logrado la reforma, discutir en el equipo económico para que al menos lleguemos al 4,5% del PIB en el país? ¿Usted cree que si yo hubiese sido un técnico, sin ninguna cintura política o vida partidaria, hubiera podido tener la fuerza para convencer a mis propios correligionarios en la Junta de Gobierno de la necesidad de renovar las prácticas en el manejo del poder estatal? ­ 

- ¿Qué dice de los que lo acusan de manipular la educación para sus fines políticos?­ 
- ¿Por qué dicen eso? Porque voy a inaugurar escuelas, viajo al interior, construyo comunidades. Hago lo que tiene que hacer la autoridad. Yo soy político y encima convencido de que en una buena gestión está el futuro y el crecimiento de un buen político. ¿Qué es lo que quieren entonces? ¿Que me quede aquí clavado, atornillado a mi escritorio, con aire acondicionado y cafecito, encerrarme en una burbuja y olvidarme del dolor del pueblo?­ 
(Fin)­