Martes, 23 de Octubre de 2018

Éstos son más torpes y más brutos que sus padres stronistas

 

El dirigente colorado Bernardino Méndez Vall, hijo del ex caudillo Epifanio Méndez Fleitas, analiza en esta entrevista los prolegómenos del “golpe” del 18 y 19 de mayo pasados, que desató una nueva caza de brujas contra opositores del régimen de Luís González Macchi. Méndez Vall, que dirige un programa radial crítico del sistema dominante en radio Nanawa (De profesión ciudadana), concluye que los paraguayos están observando el triste y lento fin de los autoritarios stronistas hoy en el poder y que, como caníbales, están por sacarse los ojos entre ellos mismos.

 

- ¿Fue o no fue un golpe?­

- Son 10 años de teatros y pamentos que vienen de la misma voz, de la oligarquía, de la gente que domina el poder desde hace mucho tiempo, con trampas, falsos discursos, supuestos atentados, supuestos golpes. Nunca se comprueba la veracidad de los hechos.­

- ¿También le embarga la duda?­

- Este fue un golpe anónimo, sin movimiento, sin ideólogos, sin base, sin firma, sin intención siquiera de tomar a los responsables del poder. Un golpe implica también tomar emisoras, la televisión, levantar a la gente en contra, buscar popularidad. Debe haber convicción. Aquí no hubo contenido ideológico. Para m¡ fue una fantasía m s que nos preparó la oligarquía nacional dominante. Fue un bleff.

- ¿Pudo haber estado metido Oviedo?­

- No creo. Pudo haber sido una pulseada de parte de los propios integrantes del poder. Es lo que yo más creo, una pulseada para ver hasta dónde va la resistencia de González Macchi.­

- ¿Para qué?­

- Para que renuncie y se vaya. Lo que sacamos en concreto es que el Gobierno está totalmente huérfano del respaldo de las fuerzas públicas.­

- ¿Quiénes pudieron estar detrás?­

- El misterio está dentro del oficialismo. Sabemos que hay una disputa entre argañistas, wasmosistas y una serie de sectores de la seudooposición que forman parte del poder político. Si hubiese sido la verdadera oposición: oviedismo, colorados independientes, liberales independientes, otro pitopu ñahenduaramo'a. La intención de un golpe es tomar el control del Gobierno. Aquí no hubo eso ni mucho menos.­

- ¿Cuál pudo haber sido el objetivo?­

- Renunciar o hacerlo huir al Presidente para que otro elemento del oficialismo lo reemplace.­

- ¿Galaverna?­

- Por ejemplo, o el presidente de la Corte o algún otro elemento afín a la oligarquía. Pero m s me inclino a creer que fueron los grupos de poder económico que tienen los medios económicos para poder comprar a los elementos intelectuales de este conato. Yo creo también que la mayoría de los oficiales que se unieron, lo hicieron de buena fe. Fueron engañados por los elementos intelectuales que no sabemos quiénes son. Hasta ahora no sabemos. No podemos acusarle a nadie.­

- Lo acusan a Saguier...­

- A Woroniecki... Hablan de Corrales... Pero no hay pruebas contundentes. Yo dudo y también pongo en duda hasta la lealtad de todos los cuarteles. Pasaron tres horas para que se pronuncie Logística. Y después comenzaron a pronunciarse los otros cuarteles. Quiere decir que no fue espontáneo. O estaban confabulados o no tienen la m s mínima capacidad de gobernar a sus elementos subalternos. En un país normal, los jefes son los responsables de un caso como este.­

- El resultado fue la detención masiva de elementos del oviedismo y la persecución a periodistas y radios que daban espacios a Oviedo.­

- Exactamente. Eso lograron. Pero el objetivo principal, de desplazar a González Macchi, evidentemente no ocurrió. Entonces, pudo haber sido una pulseada o una comprobación de que las fuerzas no lo apoyan al Presidente y que tiene que irse, que tiene que asegurar su vida, la de su familia y que deje el poder a los otros.­

- ¿Usted sintió algún temor de ser detenido?­

- Estaba esperando que me lleven. Lo que me extraño es que se hayan tomado con usted. Hasta Stroessner cuidaba sus procedimientos. Por lo general este tipo de regímenes son cobardes y apresan a la gente que no tiene capacidad de defensa. Les torturaba, les liquidaba. Estos son m s torpes y m s brutos que sus padres stronistas.­

- Conste que sus padres mandamases de la época les habrán pagado los colegios más caros.­

- Me parece torpe lo que hicieron. Lo que hicieron con Coco Bernab (director de radio Nanawa). Les molesta que Coco sea m s colorado que stronista y que sea un poco m s tolerante en sus espacios radiales con todos los sectores. Estos brutos piensan que así vamos a inclinar la cerviz ante el sistema.­

- Al final es la misma historia. Son 60 años de coloradismo, de canibalismo político...­

- Es cierto. El canibalismo no ha terminado. Hubo un intento en el '55 cuando por última vez la Junta del Partido Colorado tuvo autoridad sobre el Gobierno. De ahí en m s, grupos de colorados -como podrían llamarse- estuvieron en el Gobierno acompañados por distintos sectores, no colorados inclusive. Mientras que nosotros, los verdaderos colorados que estábamos en otra tesis, fuimos perseguidos en forma encarnizada. Es la prueba de que los colorados nunca estuvimos más en el poder.­

- ¿Y qué son los que están?­

- Wasmosy, por ejemplo, gobernó gracias a la oposición con el pacto de la gobernabilidad. Así hizo el desfalco de la historia m s grande del país. As¡ mismo esta semana tuvo mayoría para que no se le enjuicie. Entonces, las mayorías son relativas. Los partidos no tienen cabida en estas llamadas mayorías. Son las cúpulas oligárquicas las que hacen en nombre de los partidos sus actos de gobierno o de desgobierno.­

- A la hora de votar, ustedes votan por lo mismo. ¿Por una vez no pueden votar por la oposición?­

- Lo que pasa es que la oposición no ofrece tampoco confianza. Nos ha defraudado inmensamente. Si hay una causa por la cual ha habido un continuismo desde el '89 en adelante y no ha cambiado el clima stronista en todos los regímenes que se sucedieron, es por la falta de vocación de poder, falta de carácter y personalidad de la oposición.­

- Se pegan como garrapatas.­

- Tienen la vocación del trepadurismo y la camandulería.­

- Para agosto hay otro Argaña como candidato. ¿Va a votar por él?­

- No voy a votar ni a hacer propaganda siquiera. Sinceramente, yo pienso que el oficialismo va a perder en agosto. Nosotros vamos a seguir desenmascarando las mentiras del sistema. Que cada uno a conciencia vote. Así como están las cosas, el partido está profundamente dividido. Los colorados seremos fanáticos, pero no masoquistas.­

- Sadismo es lo que parece que hay.­

- No somos autodestructivos los colorados. ¿Cómo alguien puede votar por el perseguidor, por el victimario, por el que permanentemente está engañando y usando al partido para destruir al país? Esta semana votaron todos para eludir el juicio a Wasmosy acusado de corrupción...­

- Hasta exiliados tenemos de nuevo ahora.­

- Mire. El 98 por ciento de los que están detenidos por esta farsa de golpe son colorados, menos (Hermes) Saguier. En tiempos de Stroessner pasaron 300 mil paraguayos por las cárceles. El 85 por ciento fueron colorados. Los exiliados ‚ramos casi todos colorados. Estoy seguro de que estos que se fueron estar n llorando desde el día que se marcharon. Vaya donde vaya, uno se siente sapo de otro pozo. En cambio, este mundo que tenemos aquí, por más mal que esté, es nuestro. Stroessner inauguró el exilio perpetuo en el Paraguay. Mi padre (Epifanio Méndez Fleitas) sufrió en carne propia el exilio perpetuo. Nunca m s pudo volver. Sócrates prefirió beber la cicuta antes que ir al exilio.­

- ¿La muerte?­

- Lógico. Es como ahora. Cuando usted publica algo que no le gusta al régimen, lo consideran como un delincuente político. Tal es así que le persiguen. Cuando el delito es oficial, es un triunfo. Cuando es un enemigo, es un estigma.­

- Esta saña que mostraron esta vez hasta con la gente que no tiene nada que ver con sus miserias, demuestra que gozan con sus abusos.­

- La candidatura de Félix Argaña es producto de un partido usurpado, de un partido que tiene autoridades ilegítimas. Ni as¡ pudieron disimular la trampa en las últimas elecciones internas. Los colorados no le van a respaldar en forma total.

- ¿Un golpista es un delincuente común?­

- Es un delincuente político. La delincuencia es por fines egoístas. La delincuencia política por fines altruistas, aunque está equivocado el hombre. Los delitos de multitudes, como los que sucedieron en la plaza son delitos políticos. Muy difícil de encontrar a los ideólogos de uno y otro bando que provocaron la tragedia.­

- Termina en indulto o amnistía.­

- Son delitos que se balancean con una amnistía, un arma que tiene el Presidente para pacificar.­

- En un país normal...­

- Exacto. El indulto del presidente Cubas a Oviedo desató esa guerra que sigue hasta hoy. La oligarquía ordenó a sus parlamentarios sojuzgados a sacarle su capacidad de indulto. No quieren la pacificación. Tiene que venir una amnistía por delitos políticos. Estoy seguro que el gobernante que venga va a tener que forzar el cambio de la ley que le sacó al Presidente su capacidad de indulto y terminar con la destilación de odios y persecuciones desde el poder. ¿Qué se creen estos: Pancho de Vargas, Marcelo Duarte, inquisidores medievales, mientras se exhiben con ex torturadores y ladrones? ¿Vio esos periodistas, alcahuetes, camanduleros, mercenarios que en vez de defenderlo le atacaron? No tienen intereses como sus patrones, pero adoptan posturas rastreras por un poco de dinero o figuración. Se los usa como trapo y se los tira.­

- ¿Cómo se va a lograr la paz entonces en este país?­

- A pesar del feo panorama, yo veo en lo que está pasando una crisis terminal con visos a un gran cambio. Pienso yo que este es el último grupo del sector herético del Partido Colorado que está en el poder.­

- ¿Un autoritarismo anémico?­

- En retirada. Yo pienso que el sistema está agónico, pero tiene todavía un restito gracias a la ley de la inercia. El poder fáctico más importante está compuesto por los socios de Gustavo Stroessner: Wasmosy, Plan s, etc. Los intereses crematísticos les unen. Los que nos han destruido son estos comerciantes que dominaron la política, a los políticos y a la prensa. 

Diario ABC Color.

Asunción, 4 de julio del 2000.